lunes, 25 de abril de 2011

La boda real









Las bodas reales siempre han sido un asunto de interés mundial,  la importancia mediática que representan  las uniones de la nobleza colocan la noticia  como un evento que es exprimido, una y otra vez por todo tipo de medios informativos. En México  es noticia de cada momento; superando, incluso,  el trato mediático a la  agenda  nacional y a los acontecimientos que impactan y sobrecogen a la sociedad mexicana.

Que los gringos estén felices y no quepan de excitación  por  la cercanía de  boda real  del  príncipe Guillermo y Katherine  Middleton  es  harto explicable; Inglaterra es el país origen de los estadounidenses  y guardan una especie de parentesco, digamos que son países primos hermanos y,  en lo momentos cruciales de su historia se han respaldado sólidamente, además lo gringos  sostienen un nivel de vida  y un poder adquisitivo  que los mexicanos están lejos de lograr, esto les permite el tiempo y el lujo de dedicarse a asuntos banales; porque eso es, la boda real del príncipe Guillermo, un asunto banal que en nada le interesa a la gran mayoría  del pueblo  mexicano  que amanecen  día a día con el Jesús en la boca  ante  la necesidad de brindar sustento  a la familia y carecer de los medios para hacerlo dignamente.

Para  el México  de hoy, tan zarandeado por la pobreza y el crimen organizado que, como tal, organizan aquelarres de muerte y llena tumbas con cientos de cadáveres, por razones, no del todo claro; es un México que con toda su carencia  y verdaderos problemas  que lo aquejan, se da el lujo  de  dedicarle  un tiempo de país de primer mundo a la boda real que se avecina; como si  la banalidad de la realeza y la aristocracia inglesa  fuera un paliativo que adormecen y ocultan una realidad  atormentadora, una realidad que cierra las puertas y oscurece el futuro de toda una generación de mexicanos.



0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Entradas populares