martes, 31 de enero de 2012

Manuel de Amat y Junyent






Manuel de Amat y Junyent

Manuel de Amat y Junyent, virrey español de Perú desde 1761 hasta 1776.

Manuel de Amat y Junyent
Manuel de Amat y Junyent (1704-1782), militar y político español, virrey del Perú (1761-1776). Nació en Barcelona en el seno de una aristocrática familia catalana. Amat ingresó en el ejército donde alcanzó el grado de mariscal de campo. En 1755 fue nombrado gobernador y presidente de la Audiencia de Chile. En 1761 pasó a Perú, como virrey. Al entrar España en la guerra de los Siete Años contra Inglaterra en 1762, Amat organizó la defensa del virreinato con gran solidez y presteza. Lima se convirtió, por impulso del virrey, en una floreciente capital, famosa por su fiestas y por el esplendor de sus construcciones: la iglesia del Convento de las Nazarenas, la torre de Santo Domingo y el palacio de la Quinta Presa. En 1776 cesó en el cargo y regresó a España donde vivió retirado de la política. Murió en 1782 en Barcelona. 




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miércoles, 25 de enero de 2012

Juan Ruiz de Alarcón






Juan Ruiz de Alarcón
El escritor Juan Ruiz de Alarcón nació hacia el año 1581 en la ciudad mexicana de Taxco, que hoy se llama Taxco de Alarcón en su honor. Su obra de teatro más importante es La verdad sospechosa. Falleció en 1639.

Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza
Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza (1581?-1639), escritor y dramaturgo mexicano, máxima figura del teatro barroco hispanoamericano de los siglos XVI y XVII.
Nacido probablemente en Taxco, Nueva España, a los 20 años viajó a Salamanca para estudiar cánones y leyes. Tras una estancia de dos años en Sevilla, en 1613 regresó a México donde ejerció el oficio de teniente de corregidor. Un año después volvió a España y se instaló de forma definitiva en Madrid, donde se dedicará a escribir sus comedias. En 1626 fue nombrado relator interino del Consejo de Indias. A pesar de ser un hombre tímido y con un aspecto físico grotesco que le hizo ser el blanco de las burlas de sus adversarios (era jorobado de pecho y espalda), se convirtió en uno de los tres mayores dramaturgos del momento junto con Lope de Vega y Tirso de Molina.
Frente a los escritores de su época, Ruiz de Alarcón fue el único representante de la burguesía profesional. Su mentalidad de hombre de leyes explica el tono de sus obras, que no es demasiado lírico ni místico, y, aunque le interese lo mágico, es racional, verídico y ordenado. Alarcón se diferencia de Lope de Vega en el lirismo y el concepto del honor, y en que sus personajes no se muestran tan presionados por la moral social. Escribió más de veinte comedias, piezas costumbristas, de enredo o de carácter, entre las que destacan: La amistad castigada, Ganar amigos, La cueva de Salamanca, El semejante a sí mismo, La prueba de las promesas, Las paredes oyen, Mudarse por mejorarse, No hay mal que por bien no venga, El examen de maridos y La verdad sospechosa. Esta última, la más representativa, obra maestra del teatro alarconiano, fue emulada por Pierre Corneille, el gran dramaturgo francés.





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Hernán Cortés





Hernán Cortés

Hernán Cortés
El conquistador español Hernán Cortés conquistó en 1521 el gran Imperio azteca de Moctezuma II. Éste, al ver el color de la piel y la barba de Cortés, pensó que era el dios Quetzalcóatl. Cortés conquistó y arrasó Tenochtitlan, la capital azteca, y construyó sobre ella la ciudad de México.


Hernán Cortés fue uno de los más famosos conquistadores españoles de América, principalmente de los territorios que hoy forman México.
PRIMEROS AÑOS DE SU VIDA
Nació en 1485, en Medellín, Extremadura. Cuando solo tenía diecinueve años, se embarcó hacia el Nuevo Mundo (entonces, América era conocida por los nombres de Nuevo Mundo o Indias). En 1511, se unió a la expedición de otro conquistador español, Diego Velázquez de Cuéllar, que se dirigía a la isla de Cuba. Luego, Velázquez encargó a Cortés que organizara y dirigiera una nueva expedición, esta vez, a Tierra Firme (es decir, al continente).
Cortés zarpó en 1519, y llegó a la isla de Cozumel, frente a Yucatán. En lo que hoy es Tabasco, se enfrentó por vez primera a los indios. Pronto fundó una ciudad, Villa Rica de la Veracruz, y rompió su relación con Velázquez. Estableció contacto con indígenas totonacas en Zempoala, y recibió una primera embajada del soberano azteca, Moctezuma II. Cortés ordenó entonces el desmantelamiento de sus naves y, a mediados de agosto de 1519, se dirigió hacia el interior de México.
CONQUISTAS DE CORTÉS
Las tropas españolas de Cortés se aliaron con los tlaxcaltecas, que eran enemigos de los aztecas. En noviembre de 1519, Cortés entró en Tenochtitlán, la capital azteca. Aunque Moctezuma II recibió a los conquistadores como huéspedes, pronto fue hecho prisionero y murió en extrañas circunstancias.
En la noche del 30 de junio de 1520, los españoles abandonaron con gran sigilo Tenochtitlán; pero los aztecas los descubrieron y los atacaron, provocando la muerte de más de la mitad de los hombres de Cortés, en la llamada Noche Triste. Los conquistadores marcharon en busca del auxilio de sus aliados tlaxcaltecas. En el camino fueron de nuevo atacados, pero esta vez los españoles derrotaron a los aztecas en la batalla de Otumba (7 de julio de 1520). En mayo de 1521, una vez que reorganizó sus fuerzas, Cortés comenzó el asedió de Tenochtitlán, que finalmente fue conquistada el 13 de agosto de aquel año.
En 1529, Cortés zarpó hacia España. Cuando llegó, se entrevistó con el soberano, Carlos I, y éste le otorgó el título de marqués del Valle de Oaxaca. Regresó a México a mediados de 1530.
En 1532, Cortés organizó varias expediciones por el mar del Sur (el océano Pacífico). Tres años más tarde, él mismo encabezó una de ellas. Fundó en la bahía de la Paz una pequeña colonia, que llamó de la Santa Cruz, en California. Luego regresó a España para defender sus derechos. Cuando pretendía volver a México, llegó a Castilleja de la Cuesta, cerca de Sevilla, donde falleció el 2 de diciembre de 1547.
Hernán Cortés
Hernán Cortés (1485-1547), conquistador español de México. Nacido en Medellín (Badajoz), tuvo por padres a Martín Cortés y a Catalina Pizarro, emparentada ésta con la familia del mismo apellido, avecindada en Trujillo (Cáceres). Se dice que por algún tiempo fue estudiante en la Universidad de Salamanca. De hecho, Cortés se preciaba de su conocimiento del latín, los romances y la historia, lo que le permitió expresarse con soltura y atildado estilo en sus varios escritos y de modo particular en sus Cartas de relación. Liado en aventuras amorosas, interrumpió sus estudios, si bien poco después aprendió el oficio de escribano en Valladolid.
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LLEGADA A AMÉRICA
A los 19 años, se embarcó con rumbo a Santo Domingo, en donde actuó como escribano en la villa de Azua. Acompañó a Diego Velázquez de Cuéllar en 1511 en la conquista de Cuba. Fue luego secretario del mismo y más tarde alcalde de Baracoa. A pesar de que tuvo dificultades con Diego Velázquez, al casarse en 1514 con Catalina Juárez Marcaida, logró que él fuera su padrino. Esta relación, así como el conocimiento de las capacidades de Cortés, propiciaron que, después de las dos expediciones a la tierra firme de lo que hoy es México, las capitaneadas por Francisco Hernández de Córdoba y Juan de Grijalva, confiara el gobernador Velázquez a Cortés la organización de una tercera expedición.
El gran interés que puso Cortés en la preparación de lo tocante a la Armada que iba a capitanear, despertó en Diego Velázquez sospecha de traición. Sin embargo, no pudo impedir que el 18 de febrero de 1519 zarpara llevando 11 navíos, más de 500 soldados, cerca de 100 marineros, 16 caballos, 14 cañones, 32 ballestas y 13 escopetas. Pocos días después llegó a la isla de Cozumel, de la que los indígenas se habían retirado. Entrando al fin en contacto con algunos, inquirió acerca de los náufragos españoles que sabía se hallaban cautivos en las tierras cercanas. Para sorpresa general, apareció entonces Jerónimo de Aguilar, que habría de convertirse en inapreciable colaborador de Cortés, gracias a su conocimiento de la lengua maya. A través de él se supo que el otro náufrago sobreviviente, Gonzalo Guerrero, no había querido salir al encuentro de los españoles.
Las embarcaciones de Cortés costearon luego los litorales de la península de Yucatán hasta el río de Tabasco, que se conoció ya como Grijalva. En el pueblo de Centla, en Tabasco, ocurrió el primer enfrentamiento bélico con los indios. Consumada la victoria de Cortés, los señores mayas agasajaron a los españoles haciéndoles entrega de veinte jóvenes mujeres entre las que estaba la célebre Malintzin o Malinche. Esta última fue entregada a Alonso Hernández Portocarrero.
Continuando la navegación, llegó Cortés a la región conocida como Chalchicueyecan (‘el lugar de la diosa de la falda de jade’), en donde el Viernes Santo de 1519 hizo la fundación de la Villa Rica de la Veracruz. Cortés, decidido a romper toda relación de obediencia con Diego Velázquez, creó el cabildo de esa Villa Rica, el cual a su vez lo nombró capitán general y justicia mayor. Acerca de esto informaría él muy pronto al emperador Carlos V (Carlos I de España). De este modo, su única vinculación iba a ser ya con la monarquía.
Estableció luego Cortés contacto con indígenas totonacas en Zempoala. Recibió también una primera embajada del soberano azteca Moctezuma II con grandes presentes de joyas, oro, plumajes y varios atavíos. Según los testimonios indígenas que se conservan, Moctezuma, hondamente preocupado por las noticias que le llegaban de las costas del golfo de México, pensó que los recién venidos eran Quetzalcóatl y otros dioses que lo acompañaban. Nuevamente envió mensajeros que llevaron, entre otras cosas, dos grandes discos, uno de oro y otro de plata, artísticamente trabajados. Esos mensajeros regresaron a Tenochtitlan y refirieron a Moctezuma todo lo que habían visto. El señor de los aztecas (mexicas) se sumió entonces en profunda consternación.
Hernán Cortés dispuso una embajada que debía zarpar con rumbo a España. Se redactó entonces la que se conoce como Carta del Cabildo, fechada el 10 de julio de 1519. En ella se hacía saber a Carlos V que el dicho cabildo había nombrado a Cortés capitán general y justicia mayor. Dos semanas después, se embarcaron los enviados de Cortés, yendo como procuradores Alonso Hernández Portocarrero y Francisco de Montejo. Llevaron consigo presentes para el Emperador, entre ellos algunos códices indígenas. Poco después, Cortés ordenó el desmantelamiento de sus naves, y, a mediados de agosto de ese mismo año, emprendió su salida hacia el interior de México.
Dejando en la Villa Rica de la Veracruz al ayuntamiento que había fundado, salió con 400 peones, 15 jinetes, 6 piezas de artillería, así como varios centenares de indígenas que llevaban los alimentos y la impedimenta. Después de cruzar la sierra, se aproximó a la región tlaxcalteca. Valiéndose de un grupo otomí sometido a ellos, los tlaxcaltecas pusieron a prueba la fuerza militar de los españoles. Al ver cómo los otomíes eran fácilmente vencidos, quedaron persuadidos de que esos blancos barbudos eran mucho más poderosos. Decidieron entonces aliarse con ellos, con la esperanza de derrotar así a sus antiguos enemigos, los señores de Tenochtitlan. A finales de septiembre de 1519, los españoles entraron en la capital de los tlaxcaltecas, Ocotelulco, quedando desde entonces como aliados.
Cortés prosiguió su avance hacia la metrópoli de los aztecas. Según los cronistas españoles, al pasar por la gran ciudad de Cholula (ciudad sagrada de los aztecas, en la actualidad Cholula de Rivadabia), sometida entonces al poderío azteca, se descubrió una traición de sus habitantes dirigida a dar muerte a los españoles. Según las crónicas indígenas, la traición fue perpetrada en realidad por los mismos españoles y los aliados indígenas. El hecho es que allí tuvo lugar una matanza de indígenas por orden de Hernán Cortés.
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CONQUISTA DE MÉXICO
El 8 de noviembre de 1519, después de atravesar los volcanes, Cortés y su gente hicieron su primera entrada en Tenochtitlan, llegando por la calzada de Iztapalapa que unía por el sur a la ciudad con la ribera del lago. Alojados en los palacios reales, pudieron percatarse de la grandeza y poderío de la ciudad. Moctezuma, que los recibió como huéspedes, pronto se convirtió en su prisionero. En mayo de 1520, llegó Pánfilo de Narváez a la región de Zempoala, enviado por el gobernador de Cuba para deponer y hacer preso a Cortés. Éste salió de Tenochtitlan para hacerle frente y derrotó a Narváez en Zempoala, lo cual le permitió acrecentar el número de sus hombres, ya que muchos de los que venían con Narváez se pasaron a sus filas. En tanto que Cortés había estado fuera, Pedro de Alvarado acometió súbitamente a los aztecas durante la gran fiesta de Tóxcatl, en honor de su dios Huitzilopochtli. Los textos indígenas que hablan de ese episodio son en verdad dramáticos.
Al regresar Cortés a la ciudad, y encontrarla muy agitada, consideró que lo mejor era salir de ella a ocultas. Fue entonces cuando perdió la vida Moctezuma. Según unos, al tratar de apaciguar a los aztecas, le lanzaron éstos varias pedradas, una de las cuales lo hirió en la cabeza; según otros, a mano de los españoles, que le dieron más de una cuchillada en el bajo vientre. La noche del 30 de junio de ese año, Cortés y sus hombres, con gran sigilo, abandonaron la ciudad. Los aztecas, que dieron la voz de alarma, los acometieron con furia. Los españoles perdieron entonces más de la mitad de sus hombres así como todos los tesoros de que se habían apoderado. Esta derrota se conoce con el nombre de la Noche Triste.
Los conquistadores marcharon en busca del auxilio de sus aliados tlaxcaltecas y no fue sino hasta casi un año después, es decir, el 30 de mayo de 1521, cuando dieron principio al asedio formal de la ciudad de Tenochtitlan. Para ello, Cortés concentró a más de 80.000 tlaxcaltecas y reforzó sus propias tropas con la llegada de otras varias expediciones a Veracruz. Desde finales de abril de ese mismo año, había botado al agua trece bergantines que jugaron un papel muy importante en el asedio de la isla, donde se erigía la ciudad que habría de pasar a ser conocida como México.
Las crónicas indígenas hablan de la elección del señor Cuitláhuac como sucesor de Moctezuma y de la epidemia de viruelas en la que murieron él y otros muchos. También describen con pormenor la nueva elección y actuaciones del joven príncipe Cuauhtémoc. Unos y otros, los cronistas españoles e indígenas, refieren luego lo que fueron el asedio y la resistencia indígena a lo largo de casi ochenta días de sitio. El 13 de agosto de 1521, cayó la ciudad de México-Tenochtitlan en manos de Hernán Cortés, quien aprisionó al joven Cuauhtémoc. Cortés se establece entonces en Coyoacán, en tanto que se procedía a la reconstrucción de la ciudad de México, concebida con nueva planta al modo renacentista. Su mujer, Catalina Juárez Marcaida, llegó procedente de Cuba y unos meses después falleció misteriosamente en Coyoacán. En agosto del mismo 1523, desembarcan los tres franciscanos flamencos, Pedro de Gante, Juan de Tecto y Juan de Ayora. Enterado Cortés de que Cristóbal de Olid, enviado suyo a la región de las Hibueras, se había rebelado, dispuso entonces una expedición para someterlo. Abandonó Cortés la ciudad de México en 1524, dejándola al cargo de varios oficiales reales, los cuales, además de reñir entre sí, cometieron numerosos atropellos. Cortés, tras una expedición llena de sinsabores e inútil, porque, al llegar a las Hibueras ya había muerto Cristóbal de Olid, regresó a la ciudad de México hacia mediados de 1526.
Casi simultáneamente, recibió una orden de Carlos V para que enviara una armada hacia las Molucas en auxilio de las que, zarpando desde España, habían llegado a esas islas. Coincidió todo esto con la venida del juez Luis Ponce de León para tomar juicio de residencia a Cortés. Muerto aquél poco tiempo después, se hizo cargo del juicio Marcos de Aguilar. Éste falleció asimismo en pocos días. Cortés, que tenía ya en construcción varias embarcaciones, despachó tres con rumbo a las Molucas y a las órdenes de Álvaro de Saavedra Cerón, su primo, para auxiliar a la armada de fray García Jofre de Loaisa. Esa armada zarpó de Zihuatanejo el 31 de octubre de 1528. Uno de los barcos de la misma llegó a las Molucas.
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GOBIERNO DE CORTÉS
Entrado ya el año siguiente, y obedeciendo instrucciones de Carlos V, Cortés emprendió un viaje a España. Llegó al puerto de Palos de la Frontera (Huelva), y, tras pasar por Sevilla, Medellín (su localidad natal) y el monasterio de Guadalupe (Cáceres), se entrevistó con el Emperador en Toledo. Aunque no recobró el gobierno de Nueva España, obtuvo al menos el título de marqués del Valle de Oaxaca, así como 22 villas y 23.000 vasallos. Casado con Juana de Zúñiga, hija del conde de Aguilar, regresó a México hacia mediados de 1530.
Nueva España se encontraba entonces perturbada debido a los desmanes de Nuño Beltrán de Guzmán, que había sido nombrado presidente de la primera audiencia. Cortés tuvo que hacer frente a los miembros de dicha audiencia, que le impidieron la entrada a la capital. Hallándose en Texcoco, su madre, Catalina Pizarro, que había venido con él, terminó allí sus días. Un año después, se instaló una segunda audiencia, con Sebastián Ramírez de Fuenleal como presidente de la misma.
Con base en las capitulaciones que había celebrado durante su estancia en España, Cortés emprendió en 1532 una serie de expediciones en el mar del Sur (océano Pacífico). A mediados de ese año, envió dos naves al mando de Diego Hurtado de Mendoza, sin alcanzar resultado alguno. El propio Cortés dirigió personalmente en Tehuantepec la construcción de otras naves. Al año siguiente, zarparon otras dos embarcaciones desde el puerto de Santiago, en Colima. Una de ellas, al mando de Hernando de Grijalva, descubrió en 1533 algunas de las islas que componen el archipiélago que, muchos años más tarde, recibiría el nombre de Revillagigedo. La otra, al frente de la cual iba Diego Becerra, tras un motín a bordo, alcanzó a llegar al extremo sur de la Baja California, donde la mayor parte de los que iban a bordo perdieron la vida en un enfrentamiento con los indios.
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ÚLTIMOS AÑOS
Porfiando con la fortuna, según la expresión de su mujer Juana de Zúñiga, Cortés emprendió en 1535 una tercera expedición yendo personalmente al frente de ella. Fundó entonces una pequeña colonia en la bahía de la Paz, que designó como de la Santa Cruz. Más de un año después, regresó a México sin haber alcanzado cosa alguna en esa tierra que más tarde se llamó California. Incansable, envió luego dos naves con rumbo al Perú para auxiliar a Francisco Pizarro, quien se encontraba sitiado en Lima. En 1537, dio principio a una ruta de comercio marítimo, desde el puerto de Huatulco hasta Panamá y el Perú. En 1539, despachó su cuarta expedición al mar del Sur. Encomendó esta empresa al capitán Francisco de Ulloa, que penetró hasta la desembocadura del río Colorado y, regresando hasta el extremo sur de la península, remontó por el Pacífico hasta más allá de la isla de Cedros. Como muestra la cartografía universal que se producía entonces, gracias a las expediciones de Hernán Cortés comenzó a conocerse mejor el perfil geográfico de los litorales del Pacífico norte.
Para hacer defensa de sus derechos, Cortés emprendió un nuevo viaje a España. Entre otras cosas dirigió allí un memorial a Carlos V quejándose de los agravios que, en su opinión, había recibido del primer virrey de Nueva España, Antonio de Mendoza. En 1541, participó en la fracasada expedición a Argel. Los restantes años de su vida, que transcurrieron todos en España, fueron para Cortés un tiempo difícil en el que se vio envuelto en una serie de litigios y agobiado por el nunca terminado juicio de residencia.
Con intención de regresar a México, llegó a Castilleja de la Cuesta, cerca de Sevilla, donde dictó su testamento. El 2 de diciembre de 1547 murió a la edad de 62 años. Le sobrevivieron su mujer, sus hijos Martín y Luis; así como el otro Martín que había tenido con Malinche, y María, Catalina y Juana, nacidas de su esposa, además de otros tenidos también fuera de matrimonio, como aquella Leonor nacida de Isabel de Moctezuma.
El primer entierro de Cortés fue en la iglesia de San Isidoro del Campo, en Sevilla. Años después, sus restos fueron trasladados a Nueva España y enterrados en la iglesia adjunta al convento de San Francisco, en Texcoco. De allí pasaron a la capilla mayor del convento de San Francisco, en la ciudad de México. Su último reposo lo alcanzó en la iglesia de Jesús Nazareno, contigua al hospital de Jesús fundado por él. En la actualidad, se conservan en una urna colocada en un nicho en el muro del costado del Evangelio. Numerosas son las biografías que se han escrito acerca del conquistador de México. Algunos lo han considerado un villano y otros un héroe. La historiografía moderna ha logrado una imagen más equilibrada de este personaje ciertamente extraordinario.

Cronología: Hernán Cortés
AÑO
ACONTECIMIENTO

1485
Nace en la localidad pacense de Medellín.
1504
Se embarca hacia la isla antillana de La Española.
1511
Participa a las órdenes de Diego Velázquez de Cuéllar en la conquista de la isla de Cuba.
1514
Contrae matrimonio con Catalina Juárez.
1519
Febrero: zarpa hacia territorio mexicano desde Cuba y arriba a la isla de Cozumel y más tarde a la península de Yucatán.
Marzo: como agasajo de los señores mayas recibe a la joven que sería su intérprete y amante, Malinche.
Abril: funda la ciudad de Villa Rica de la Veracruz y rompe su relación de obediencia con Velázquez.
Agosto: tras tomar contacto con las autoridades aztecas se dirige hacia el interior del actual México.
Septiembre: logra la definitiva alianza de los tlaxcaltecas.
Noviembre: entra en Tenochtitlán, la capital azteca, y es recibido por su soberano, Moctezuma II, antes de que éste sea su prisionero.
1520
Mayo: derrota a Pánfilo de Narváez, enviado por Velázquez.
Junio: Moctezuma II fallece en circunstancias poco esclarecidas, y los españoles huyen de Tenochtitlán en la llamada Noche Triste.
Julio: los conquistadores obtienen la victoria en la batalla de Otumba sobre los aztecas.
1521
Mayo: con la ayuda tlaxcalteca, inicia el asedio de Tenochtitlán.
Agosto: conquista Tenochtitlán y captura al soberano azteca Cuauhtémoc. Después de ser arrasada, comienza la reconstrucción española de la capital azteca, la actual ciudad de México.
1522
El rey español Carlos I (emperador Carlos V) le nombra gobernador y capitán general de Nueva España. Fallece Catalina Juárez.
1524-
1526
Comanda una expedición en busca de Cristóbal de Olid, enviado suyo a territorio hondureño.
1526
Luis Ponce de León y su sucesor, Marcos de Aguilar, llegan a Nueva España para inspeccionar su actuación en el nuevo territorio.
1529
Desposeído de sus cargos es llamado a la península Ibérica por Carlos I, quien le concede el título de marqués del Valle de Oaxaca.
1530
Regresa a Nueva España tras contraer matrimonio con Juana de Zúñiga.
1532
Comienza a enviar una serie de expediciones a través de la costa septentrional del mar del Sur (océano Pacífico).
1535-
1536
Él mismo encabeza una exploración del litoral del Pacífico norte sin demasiado éxito.
1539
Tiene lugar la última de las expediciones cortesianas de la costa pacífica norteamericana.
1540
Regresa a España.
1541
Participa en la fracasada conquista de Argel.
1547
Fallece el 2 de diciembre, en la localidad sevillana de Castilleja de la Cuesta.





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Francisco Pizarro





Francisco Pizarro
Francisco Pizarro
El español Francisco Pizarro conquistó el Imperio de los incas en 1533. Luego, fue el primer gobernador (1534-1540) del Perú.


Francisco Pizarro fue uno los más famosos conquistadores españoles de América. ¿Quieres conocer su vida? Por favor, sigue leyendo.
PRIMEROS AÑOS DE SU VIDA
Como otros muchos conquistadores españoles, Pizarro nació en Extremadura; concretamente, en una localidad de Cáceres llamada Trujillo, en torno al año 1476. Sus padres fueron Francisca González y el coronel Gonzalo Pizarro.
Pronto demostró el joven Francisco que su vida no habría de ser precisamente tranquila, y que la acción siempre le acompañaría. Fíjate en sus primeras aventuras...
·                     Luchó en las guerras que España mantuvo en Italia contra Francia, y, en 1502, embarcó hacia América.
·                     Participó en la expedición de Vasco Núñez de Balboa que, en 1513, descubrió el océano Pacífico.
·                     Formó parte del grupo de Pedro Arias Dávila que, en 1519, fundó la ciudad de Panamá. Allí recibió tierras en calidad de poblador, y comenzó a enriquecerse.
En 1524, se unió a Diego de Almagro para explorar las tierras situadas en el sureste de Sudamérica. Dos años después, Pizarro y sus hombres recibieron noticias del Imperio de los incas, que, en esos momentos, vivía un momento de luchas internas entre Huáscar y Atahualpa, hijos del último emperador.
LA CONQUISTA DEL PERÚ
En 1528, Pizarro regresó a España para pedir al rey, Carlos I (el emperador Carlos V), que le concediera el gobierno de las tierras descubiertas, y el título de adelantado para Almagro. Al año siguiente, la esposa del soberano, Isabel de Portugal, firmó las capitulaciones para la conquista de Nueva Castilla (éste era el nombre que entonces se dio a los territorios del Perú). Es conveniente que sepas que las ‘capitulaciones’ eran los acuerdos o contratos que los monarcas españoles firmaban con los descubridores para la conquista, población y explotación de las tierras americanas.
En 1530, Pizarro, acompañado de sus hermanos Hernando, Gonzalo y Juan, zarpó rumbo al Nuevo Mundo. En 1532, fundó San Miguel de Piura, la primera ciudad española en el Perú, y entró en Cajamarca, donde mandó apresar al inca Atahualpa. En Cajamarca, Almagro y sus hombres se unieron de nuevo al grupo de Pizarro.
Atahualpa fue ejecutado en 1533. Meses después, los españoles llegaron a Cuzco. En 1534, Pizarro comenzó a gobernar sobre los territorios acordados en las capitulaciones; al año siguiente, fundó la Ciudad de los Reyes, la futura Lima. A partir de entonces, los enfrentamientos entre Pizarro y Almagro se hicieron más intensos, tanto que, el 8 de julio de 1538, Almagro fue asesinado por los pizarristas.
En septiembre de 1540, el rey nombró gobernador del Perú a Cristóbal Vaca de Castro para que acabara con las disputas entre Pizarro y el hijo de Almagro, también llamado Diego de Almagro y conocido como Almagro el Mozo. Pero a Vaca de Castro no le dio tiempo de actuar; el 26 de junio de 1541, antes de que llegara a territorio peruano, Pizarro fue asesinado en Lima por los almagristas, dirigidos por Almagro el Mozo.

Francisco Pizarro
Francisco Pizarro (c. 1476-1541), conquistador español del Perú, primer gobernador (1534-1540) de los territorios que habrían de formar poco después el virreinato del Perú. Nació en la localidad cacereña de Trujillo hacia 1476 y era hijo natural del coronel Gonzalo Pizarro y de Francisca González.
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PRIMERAS EXPEDICIONES
Con 20 años de edad se alistó en los tercios españoles que luchaban en Italia contra los franceses en las llamadas campañas de Nápoles. En 1502, tras su regreso a la península Ibérica, embarcó hacia el Nuevo Mundo en la flota de Nicolás de Ovando, que partía a la isla de La Española como gobernador de las Indias, y dio así comienzo a su relación con América. En 1509 se incorporó al grupo de Alonso de Ojeda que se disponía a poblar Tierra Firme, y participó en la fundación de las villas de San Sebastián y de Santa María la Antigua del Darién. Cuatro años más tarde inició junto a Vasco Núñez de Balboa un largo recorrido por el istmo de Panamá que culminó con el descubrimiento del mar del Sur, el cual abría de pasar a ser denominado océano Pacífico y del que tomaron posesión el 29 de septiembre.
Durante los años siguientes Francisco Pizarro intervino en diferentes expediciones que recorrieron parte de las costas y las islas del mar del Sur en busca de oro y perlas. En 1519 formó parte del grupo que, capitaneado por el primer gobernador de Castilla del Oro, Pedro Arias Dávila, fundó la actual ciudad de Panamá, recibiendo a las orillas del río Chagres las tierras que le correspondían como poblador, donde comenzó a atesorar una considerable fortuna y llegó a desempeñar los cargos de regidor y alcalde.
3
INICIO DE LA CONQUISTA DE PERÚ
En 1524 se asoció a Diego de Almagro y Hernando de Luque para explorar las tierras situadas al sur, atraídos por las noticias sobre grandes riquezas facilitadas por la expedición de Pascual de Andagoya, que seis años antes había llegado hasta el río San Juan (en la actual Colombia), donde recibió noticias de un reino llamado Birú. En el primer viaje, Pizarro llegó al mismo río, que remontó, y fundó Puerto del Hambre. La falta de alimentos y los ataques de los indios le obligaron a retirarse, por lo que se instaló en Chochama, situada en la costa panameña del golfo o golfo de San Miguel, lugar en el que recibió poco después a Diego de Almagro, quien había salido en su busca. En este punto, los dos compañeros decidieron que Almagro se trasladaría de nuevo a Panamá para conseguir más hombres y volver a encontrarse con el fin de proseguir el viaje.
Tras su regreso, Almagro y Pizarro navegaron en un mismo barco hasta el río San Juan, donde recibieron la noticia de la existencia de varias poblaciones en las que sus habitantes llevaban valiosos adornos de oro. Al mismo tiempo, Bartolomé Ruiz y los hombres que viajaban en el otro barco de la expedición habían localizado en Túmbez (la actual ciudad peruana de Tumbes) una embarcación cargada con oro, plata y tejidos, que describieron a su regreso a San Juan. Allí les esperaba Pizarro, quien, al escuchar estos detalles, emprendió la navegación hacia el cabo de San Mateo (en el actual departamento ecuatoriano de Manabí), lugar donde se habían realizado los contactos, y continuó hasta Tacames (Atacámez, también en lo que hoy en día es Ecuador). De regreso a San Mateo, Almagro volvió de nuevo a Panamá en busca de refuerzos y alimentos.
En 1526, Pizarro y sus hombres se trasladaron con el otro barco a una isla que denominaron del Gallo, situada junto a la actual ciudad colombiana de Tumaco. Permanecieron aislados en ella, ya que la nave que les condujo hasta allí volvió también a Panamá, donde el nuevo gobernador de Castilla del Oro, Pedro de los Ríos, decidió poner fin a la expedición. Al plantearse el abandono forzoso de la empresa, Pizarro quiso seguir adelante y ofreció a sus compañeros la posibilidad de continuar o regresar. El grupo formado por los que decidieron seguir recibiría después el nombre de Trece de la fama. La decisión fue finalmente aceptada por el gobernador De los Ríos, quien comunicó a Pizarro que debería estar de regreso en seis meses. En ese tiempo la expedición continuó hasta el río peruano de Santa, y a lo largo del viaje recibió importantes noticias del Imperio inca, cuyo jefe Huayna Cápac había muerto en 1525, y que en esos momentos vivía una lucha entre los hijos de éste, Huáscar y Atahualpa, por la sucesión.
Pizarro regresó a la península Ibérica en 1528 con numerosos presentes y la intención de exponer al emperador Carlos V (el rey español Carlos I) las peticiones acordadas con sus compañeros, que se concretaban en la gobernación de las tierras descubiertas para él mismo, el título de adelantado para Almagro y el obispado para Luque. El 26 de julio de 1529, la esposa de Carlos V, Isabel de Portugal, firmó en calidad de regente las capitulaciones para la conquista del Perú, territorio que recibió el nombre oficial de Nueva Castilla. Las capitulaciones facultaron a Pizarro para seguir descubriendo y poblando, en el plazo máximo de un año, hasta el límite del valle de Chincha (en la actual provincia homónima, perteneciente al departamento peruano de Ica). También se le concedieron los nombramientos de gobernador, capitán general y alguacil mayor, y su propio escudo de armas, en el que ya aparecían elementos alusivos al Perú, como la representación simbólica de la ciudad de Túmbez y varias balsas peruanas. En diciembre de 1529 llegó a su localidad natal, Trujillo, donde se encontró con sus hermanastros, Hernando, Gonzalo y Juan Pizarro, que le acompañarían en sus futuras conquistas.
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CONQUISTA DEFINITIVA DEL IMPERIO INCA
En 1530 partió de nuevo para América, y al llegar a Panamá organizó junto a sus socios Almagro y Luque la expedición comprometida en las capitulaciones. Francisco Pizarro partió en enero de 1531 y se estableció en Coaque (en el actual Ecuador), donde un año más tarde recibió los refuerzos que llevaba Sebastián de Belalcázar, quien se sumó así al grupo. A continuación llegaron a la isla ecuatoriana de Puná, en la cual se les agregó Hernando de Soto.
Tras pasar por Túmbez y fundar en agosto de 1532 la villa de San Miguel de Piura (la primera ciudad española erigida en el Perú, actual Piura), el 15 de noviembre la expedición entró en Cajamarca, donde se encontraba el inca Atahualpa, que había apresado a su hermano Huáscar. Después de varios intentos de los españoles por atraérselo, el inca inició una visita acompañado de una multitud de indios y, después de unos breves contactos en los que se negó a acatar el requerimiento habitual, ambos ejércitos entraron en combate, culminando la batalla con la prisión de Atahualpa. Éste, para conseguir su libertad, ofreció llenar de oro la habitación en la que se encontraba y de plata otras dos estancias, y, en secreto, mandó matar a su hermano Huáscar. Mientras se reunía este tesoro, tres soldados españoles llegaron hasta Cuzco, la capital inca, y regresaron con más noticias sobre sus riquezas. En Cajamarca se incorporaron Almagro y sus hombres y el 18 de junio de 1533, reunidos los dos socios supervivientes (Luque había fallecido un año antes), se repartieron el botín.
Desde Cajamarca, Hernando Pizarro salió hacia Panamá con la parte correspondiente al quinto real (100.000 pesos de oro y 5.000 marcos de plata), que llevó personalmente a España. Mientras tanto, un gran ejército se aproximó a Cajamarca para liberar a Atahualpa, a quien Pizarro decidió juzgar por la muerte de sus hermanos Huáscar y Atoc y por el delito de traición. Tras ser condenado a muerte, fue ejecutado hacia finales de julio de 1533, a la vez que su hermano Túpac Hualpa (Toparpa), que había prestado fidelidad a Carlos V, resultó nombrado nuevo soberano inca. En agosto de 1533 salieron los españoles hacia Cuzco, donde entraron el 15 de noviembre, pero antes de llegar el nuevo inca fue envenenado por el cacique quiteño Calcuchimac, por lo que Manco Inca Yupanqui (Manco Cápac II) ocupó su lugar.
En marzo de 1534 tuvo lugar la fundación española de la ciudad de Cuzco. Mientras tanto, Francisco Pizarro, que comenzó ese mismo año su gobernación sobre los territorios acordados en las capitulaciones, había recibido el título de marqués y se habían ampliado los límites de Nueva Castilla para incluir a Cuzco, concediéndose a su socio Almagro una gobernación que recibió el nombre de Nueva Toledo y que se extendía 200 leguas hacia el sur, en el Chile actual. Pizarro fundó en 1535 la Ciudad de los Reyes, la futura Lima. El enfrentamiento entre los dos conquistadores se acentuó a partir de entonces, ya que Almagro se resistía a abandonar el cargo de gobernador de Cuzco y en 1537 tomó prisioneros a los hermanos de Pizarro, Juan y Gonzalo, liberándoles sólo tras entrevistarse con su antiguo socio.
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MUERTES DE ALMAGRO Y DE PIZARRO
El 8 de julio de 1538 Diego de Almagro murió ejecutado por los pizarristas, tres meses después de ser apresado por Hernando Pizarro en la batalla de las Salinas. Dicho combate había tenido lugar durante el transcurso de las llamadas “guerras civiles”, que se iniciaron al regreso de aquél de Chile y luego de reclamar de nuevo como parte de su gobernación la ciudad de Cuzco, la cual había reconquistado en 1537. Francisco Pizarro nombró a Pedro de Valdivia en 1539 teniente gobernador de Chile. En septiembre del año siguiente, el emperador Carlos V designó gobernador del Perú a Cristóbal Vaca de Castro para sustituir a Pizarro y ejercer como mediador entre el conquistador y el hijo de Almagro, también llamado Diego de Almagro y conocido como Almagro el Mozo. El 26 de junio de 1541, antes de que Vaca de Castro llegara a territorio peruano, Pizarro fue asesinado en Lima por los almagristas, encabezados por Almagro el Mozo.





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martes, 24 de enero de 2012

Colón encadenado Las carabelas Niña y Pinta








Colón encadenado
En 1500, los Reyes Católicos sospecharon que Cristóbal Colón estaba actuando en su propio beneficio como virrey y gobernador de las Indias. Por eso, enviaron a Francisco de Bobadilla para sustituirle. Tanto Cristóbal como sus hermanos Diego y Bartolomé fueron detenidos y enviados a España cargados de cadenas.


Las carabelas Niña y Pinta
Así eran las carabelas Niña y Pinta, dos de las embarcaciones utilizadas por Colón en su primer viaje.

La nao Santa María
Así era la Santa María, la nao capitana del gran viaje colombino, en la que iba el propio Cristóbal Colón.






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