jueves, 18 de julio de 2013

Oficios divinos




Oficios divinos (en latín, officium divinium, 'deber divino'), conjunto de servicios no sacramentales de la oración cristiana que deben ser cantados o recitados en determinados momentos del día. Tienen por objeto santificar algunos momentos del día. Las series de horas canónicas han sido una práctica regular en las catedrales y monasterios desde el siglo IV. En su origen se realizaban utilizando el Libro de los Salmos, lecturas de la Biblia (elegidas con carácter instructivo) y una colección de himnos y oraciones. Hacia el siglo XIII, las horas canónicas fueron recogidas en un tomo, llamado Breviario, para el uso privado de los monjes y del clero. Las Iglesias ortodoxas utilizan todavía las viejas colecciones de los libros litúrgicos para realizar los oficios divinos. La recitación de los oficios divinos ha sido obligatoria para todos los sacerdotes (y algunas monjas) en la Iglesia católica apostólica romana desde 1918. El Concilio Vaticano II modificó el breviario y cambió su nombre por el de Liturgia de las Horas.
Los oficios divinos completos son nueve en total. La vigilia, que tiene lugar a medianoche, o justo después de medianoche, se mantiene sólo en algunos monasterios y en la vigilia de la Pascua de Resurrección que se celebra antes de la Pascua. Maitines es un largo oficio de salmos y lecturas que tiene lugar al alba; el Concilio Vaticano II simplificó este oficio, llamándolo oficio de las lecturas para que se pudiera celebrar en cualquier momento del día. Laudes, después de maitines y durante la mañana, consiste en tres o cuatro salmos y en una lectura seguida de un cántico bíblico. Prima, la primera de las cuatro horas menores, se celebraba al principio de cada día. El Concilio Vaticano II suprimió este oficio, aunque perdura en las Iglesias ortodoxas y algunos monasterios. Tercia se celebra en la tercera hora (9 de la mañana); sexta, en la sexta hora (mediodía), y novena, en la novena hora (3 de la madrugada). En los monasterios y en las catedrales, a la hora tercia sigue la misa. Vísperas se halla estructurada del mismo modo que laudes y tiene lugar a la puesta del sol, por lo común antes de cenar. Completas se celebra por la noche antes de retirarse; el Concilio Vaticano II obligó a aquéllos ligados a la recitación de los oficios divinos a hacerlo sólo una de las tres horas menores que permanecían; sin embargo, todas las horas menores persisten en los oficios divinos ortodoxos.
En las iglesias de la Reforma, los oficios divinos han tenido una suerte diversa. La Deutsche Messe (misa alemana) de Lutero, establecida en 1526, mantuvo la oración de la mañana y la de la noche, pero éstas fueron pronto abandonadas por las congregaciones y tan sólo sobreviven en los círculos familiares piadosos. En la Iglesia anglicana, Thomas Cranmer aceptó con carácter oficial en 1549 el Libro de la Oración Común (Book of Common Prayer). Mantiene una oración por la mañana (maitines) y una por la noche (vísperas), pero ha sido modificada varias veces. En las Iglesias libres (puritanos, metodistas y otros), estos oficios se han hecho cada vez más raros, conforme estas confesiones se han ido alejando del Libro de la Oración Común. El oficio de la comunidad ecuménica de Taizé (Francia), similar al breviario romano, ha sido traducido a numerosas lenguas y es muy utilizado entre los cristianos de todas las confesiones.



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