jueves, 1 de agosto de 2013

Camelot


En el siguiente texto encontrará información sobre Camelot, la legendaria corte del rey Arturo.
Camelot

En la leyenda del rey Arturo, Camelot es el nombre del castillo y de la corte de Arturo, rey semilegendario de los británicos. En el ciclo artúrico, Camelot es el centro social, administrativo, militar y religioso de las actividades. En este lugar mítico se congregaban los caballeros de la tabla redonda, las damas de la corte y otros súbditos del rey para celebrar fiestas y ceremonias, organizar planes e iniciar sus aventuras amorosas. De Camelot salieron los caballeros del rey Arturo en busca del Santo Grial, el cáliz sagrado que usó Jesucristo en la Última Cena.
Camelot es mencionado por primera vez en la obra de finales del siglo XII Lancelote en prosa o El caballero de la carreta, de Chrétien de Troyes. Los poemas franceses posteriores a este describen Camelot como un magnífico castillo situado en las proximidades o dentro de una ciudad, rodeado de llanuras y al lado de un bosque. Rara vez proporcionan información más detallada sobre su apariencia o localización. En lo que sí coincide la crítica actual es en considerar a Camelot como el lugar mítico del honor, la gloria y la justicia.



Leer más...

Calíope


Goethe no es solo el autor de obras tan esenciales como Las desventuras del joven Werther y Fausto. En la deliciosa epopeya idílica Hermann y Dorotea brilla su intensa inspiración poética.

Fragmento de Hermann y Dorotea.
De Wolfgang von Goethe.

Calíope.

Infortunio y Compasión.
«Nunca vi la plaza y calles
tan desiertas. Cual barrido,
cual si muerto, el pueblo está.
Ni cincuenta almas, en todo,
han quedado me parece.
¡Ley de la curiosidad!
¡Cómo todos á porfía
y en tropel ahora corren
de los pobres expatriados
á mirar el tren penoso!
Una horita, nada menos,
hay de aquí á la carretera,
por do va. Y tan lejos corren
entre polvo y resistero.
Yo no diera un solo paso
para lástimas de gentes
buenas fugitivas ver;
quienes ahora con la hacienda
que salvaron, vienen tristes,
por entre el feliz recodo
de este rico valle y curvas,
á nosotros, de su tierra,
bella tierra transrenana.
Bien, muy bien, mujer, has hecho
en mandar caritativa
al hijo con lienzo viejo
y alguna vianda y bebida,
para aquellos desgraciados;
que deber del rico es dar.
¡Qué cochero es el muchacho!
¡Cómo sofrena los potros!
Lindo el cochecillo nuevo
se ve: holgados caben cuatro
y el cochero en el pescante.
Esta vez solo ha partido:
¡cuál dobla veloz la esquina!»
Así, plácido, sentado
de su casa en el portón
de la plaza á par, el huésped
de León de Oro á su mujer.
Y la cuerda hembra juiciosa:
«Padre, dar el lienzo usado
no me agrada: sirve mucho,
y cuando se necesita,
no se compra por dinero.
Mas hoy con el alma toda
muchas piezas aun flamantes
di de fundas y camisas;
pues de niños y de viejos
que desnudos van, que hablaban.
Pero ¿me perdonarás?
que también fué saqueado
tu ropero. Y sobre todo,
tu bata, de índicas flores,
y del más fino cotón,
forrada en franela fina,
la di: vieja es, y delgada
y reñida con la moda.»
Mas el excelente padre
sonrióse: «La echo menos,
sin embargo, esa mi bata
de cotón índico puro:
ya no se hace tela tal.
Bien está: ya no la usaba.
Hoy !claro! se exige al hombre
que jamás el sobretodo,
se despinte ni el jubón
ni la bota; las pantuflas
desterráronse y la gorra.»
«Mira allá», la mujer dice,
«cómo alguno ya regresan
que á los emigrantes vieron:
de pasar acabarían.
Ved, ¡qué polvoriento traen
el calzado todos! ¡Cómo
sus semblantes fuego espiran!
Cada cual el sudadero
tiene en la mano y se enjuga
el sudor del rostro. Tanto
no anduviera yo tampoco,
en tan caluroso día,
para mirar semejante
espectáculo y sufrir.
En verdad, á mí me basta
con lo que se cuenta de él.»
Y el buen padre con voz grave:
«Rara vez tal tiempo ha hecho
para tal cosecha: el grano
bajo techo lograremos
seco guardar; cual logramos
el heno guardar. El cielo
cristalino está; ninguna
nubecilla en él se ve.
Del oriente sopla el viento
con gratísimo frescor.
Éste sí que es tiempo firme.
Los cereales muy maduros
ya están: mañana empezamos
á segar la rica mies.»
Mientras hablaba, crecía
más y más la turba de hombres
y mujeres que volvían
por la plaza; en la otra acera
llegaba también de allá
con sus hijas presuroso
el vecino acaudalado,
mercader mayor del pueblo.
En su restaurada casa
se detuvo en su carruaje
abierto –en Landau lo hicieron.
Animáronse las calles;
que la pequeña ciudad
era populosa. En ella
muchas fábricas vivían,
y vivía industria mucha.
Amigable la pareja,
en el corredor sentada,
departía en son alegre
sobre el retornante pueblo.
Dijo al fin la digna esposa:
«Ve, viene el predicador;
y el vecino boticario
viene con él: ellos todo
contaránnos cuanto han visto
cosas no alegres de oir.»
Aproximáronse afables
aquéllos á los consortes,
saludáronlos y en bancos
se sentaron de madera;
despolvorenado la planta
y abanándose la faz
con el pañuelo. Primero,
tras de los aludos mutuos,
dijo el boticario, casi
con disgusto: «Así los hombres
á fe son é iguales todos:
todos gustan de mirar,
embobados, cuando coge
al vecino una desgracia.
Cada cual á ver el fuego
del voraz incendio corre;
corre al pobre criminal,
cuando al triste se ajusticia.
Cada cual pasea ahora
de los buenos expatriados
á mirar el contratiempo;
y ninguno reflexiona
que fortuna semejante
puede herirle á él mismo en breve
ó más tarde por ventura.
Fuente: Jünemann, Guillermo. Antología universal. Friburgo: Herder, 1910.



Leer más...

Caballos



Los restos que se tienen de los primeros caballos domesticados datan de hace aproximadamente 6.000 años y fueron encontrados en las estepas del norte del Mar Negro y del Mar Caspio, en Ucrania, Rusia y Kazajstán. Estos animales se domesticaron al principio para obtener carne y abrigo, más tarde se empezaron a utilizar para tirar de ciertos vehículos y como montura.
El caballo salvaje evolucionó en las llanuras de América del Norte y, más tarde, pasó desde allí a Eurasia y a América del Sur. Vivió en el continente americano hasta hace aproximadamente 8.000 años, cuando se extinguió, probablemente como resultado de su caza masiva por parte de los humanos. Los conquistadores españoles del siglo XVI volvieron a llevar el caballo en su vertiente doméstica al Hemisferio occidental, donde las poblaciones indígenas lo adoptaron rápidamente. Los rebaños salvajes, descendientes de los animales traídos por los españoles, se instalaron rápidamente en las mismas praderas, campos y pampas que unos cuantos milenios antes habían servido de pasto a los caballos salvajes.

Hoy en día se crían caballos sobre todo para emplearlos como animales de carga, tirar de carros, carretas, arados y trineos, hacer girar molinos y norias de agua, servir de monturas y transportar cargas. Algunos pueblos todavía comen carne de caballo y beben leche de yegua. De estos animales se obtienen pieles, pelo, pegamentos, comida para mascotas y otros productos. Durante este siglo la población de caballos ha descendido vertiginosamente ya que la aparición de tractores, automóviles y otros vehículos de motor los ha desplazado en los países desarrollados.



Leer más...

Caballero


El escritor romántico alemán Friedrich von Schiller recupera la figura medieval del caballero, su participación en las Cruzadas y uno de los motivos constantes de la lírica cortesana: el culto de la dama, así como la interrelación de las imágenes del amor y de la muerte.

“El caballero Toggenburg”
De Friedrich von Schiller.

«Caballero, amor de hermana
fiel os da mi corazón;
no pidáis otros amores;
y no me inflijáis dolor.
Puédoos ver venir serena,
y serena ver partir;
vuestras lágrimas calladas
comprender no es dado á mí.»
Entre angustia muda lo oye;
se desprende en pena cruel;
fuerte estréchala en el pecho,
se alza sobre su corcel.
Á los suyos todos llama
en la helvética región;
y cruzados todos marchan
al sepulcro del Señor.
Grande lucha de los héroes
al acero crudo allí:
su penacho al viento ondea
por la muchedumbre hostil.
Y, de Toggenburg al nombre,
se estremece el musulmán;
mas su corazón no logra
de sus penas aliviar.
Ya lo ha tolerado un año,
y no lo tolera más;
alcanzar quietud no puede:
deja la labor marcial.
En la rada ve de Jope
velas un bajel izar;
torna en él al caro suelo,
donde ella alentando está.
Peregrino, del castillo
á la puerta fué á tocar:
¡Ay! con voces cual de trueno,
ábrese: «La que buscáis
Encubrióse ya en el velo;
con el cielo se enlazó;
ayer celebróse el día
que la desposó con Dios.»
Y abandona para siempre
su castillo: su solar;
no ve más ya su armadura,
ni su fiel bridón ve más.
Desde el burgo de los Toggen
baja ignoto; que un sayal,
hecho en crin entretejida,
cúbrele la noble faz.
Y fabrícase una choza
inmediata á la región
do el convento se destaca:
densos tilos en redor.
Solitario allí sentado,
desde el alba al tardecer,
él se estaba, el rostro lleno
de esperanza, entre mudez.
Al convento allá miraba
largas horas sin cesar:
de su amada á la ventana,
hasta su cristal sonar;
Hasta parecer la amable,
hasta descender al val
su adorable, dulce sombra,
placentera, angelical.
Luego ledo se dormía,
se dormía en el solaz,
en la tácita alegría
de ver ya la luz tornar.
Tal mirara largos días,
largos años tal miró,
sin dolor y sin lamento,
hasta que el cristal sonó;
Hasta parecer la amable,
hasta descender al val
su adorable dulce sombra,
placentera, angelical.
Así, muerto, una mañana
todavía se le ve:
con el rostro á la ventana,
lívido, la paz en él.
Fuente: Jünemann, Guillermo. Antología universal. Friburgo: Herder, 1910.



Leer más...

Bran


Conozca la historia de Bran, personaje legendario de la mitología celta.

Bran

A Bran, hijo de Febal, dios humanizado de la mitología celta, se le confunde a menudo con Bran el Bendito, un perro inmensamente fuerte e inteligente que tiene el mismo origen. En Immran Brain (El viaje de Bran), manuscrito del siglo VIII que se conserva en el monasterio de Bruin Snechta, el Bran irlandés es un arquetipo del hombre mortal atraído al mundo de las hadas por una bella diosa. Mientras pasea cerca de su fortaleza en la costa occidental de Irlanda, Bran queda encantado y dormido por una bella canción; al despertar encuentra una rama de manzano a su lado. Esa noche, la diosa vuelve a su encuentro, le habla sobre el mundo de las hadas y le entrega la rama. Decidido a encontrar la tierra de las hadas, Bran reúne a sus tres hermanos adoptivos y a 27 guerreros y se embarcan en un viaje por el mar cuyos momentos culminantes son la llegada a la isla de la Risa y el encuentro con el dios del mar Manannán mac Lir montado en una carroza. Alcanzan la isla de las Hadas y se encuentran con la diosa. Cada guerrero vive con su hada preferida durante un año, hasta que un miembro de la tripulación convence a Bran de volver a Irlanda. Antes de partir son advertidos del tiempo engañoso del mundo de las hadas y del envejecimiento instantáneo que experimentarán a la vuelta. A pesar de todo, regresan, pero cuando el primer miembro de la tripulación salta a tierra firme se convierte en polvo. Bran deja testimonio de su historia y vuelve hacia lo desconocido.



Leer más...

Blancaflor


Conozca la historia de Blancaflor, personaje de varios cuentos populares de la tradición española.
Blancaflor
Heroína de cuentos tradicionales españoles que se caracteriza por su metamorfosis en paloma blanca, Blancaflor normalmente aparece acompañada por dos hermanas que también pueden tener apariencia humana o de ave. Las tres son hijas del diablo o de un gigante. Su función es de colaboradora del protagonista masculino, a quien hace salir airoso de pruebas difíciles. En algunas versiones de los cuentos en los que aparece, suele haber una cajita que contiene una pluma suya que sirve para devolver la vida a los muertos queridos o para que recupere su cuerpo de ave si aparece de repente alguien en su presencia. Ligada con la magia, se la asocia con la hechicera de la mitología griega Medea. La figura se remonta a una tradición mítica que abarca un cuento indio del siglo XI y varios clásicos griegos y latinos. Blancaflor también es el nombre de la protagonista femenina de una novela sentimental titulada Flores y Blancaflor.



Leer más...

Banshee


La banshee es un personaje del folclore gaélico cuyo cometido es anunciar malas noticias. Conozca la historia de este personaje legendario en el siguiente texto.
Banshee
En la mitología celta irlandesa, la banshee es un ser sobrenatural que con sus lamentos anuncia desgracias o la muerte. Su nombre procede del irlandés Bean Sidhe, 'señora de las hadas' o 'mujer de las colinas'. Asimilada a las hadas, la dirige Aine, supuesta protectora tanto de los muertos que viajan al infierno como del feto en la matriz. Sin embargo, Aine es solo un modelo para las banshees, ya que ella es en realidad una banside, es decir, 'una reina' del infierno, donde, igual que otros dioses, bajaron durante los tiempos cristianos para convertirse en hadas. Se dice que Aine reunió a las banshees de toda Irlanda hace muy poco tiempo, en 1938, después de las excavaciones arqueológicas de Lough Gur, cementerio que hasta entonces era conocido como hogar de fantasmas. La leyenda asegura que si una persona enferma, a la que todavía no ha curado la luz de la luna en Lough Gur, oye el llanto de la banshee, sabe que se acerca la muerte. De hecho, en el siglo XIX se suponía que las banshees acudían a las casas de los moribundos y que su llanto y el de las plañideras se hacían eco entre sí.



Leer más...

Azul...


El libro Azul... de Rubén Darío supone la renovación de la letras hispanas a través del modernismo. En el poema “Estival”, la descripción de “la tigre de Bengala” muestra en qué consiste su aventura innovadora: el poema es un cuadro plástico, una narración poemática, como puede verse en el siguiente fragmento.

Fragmento de “Estival”, de Azul...
De Rubén Darío
La tigre de Bengala,
con su lustrosa piel manchada a trechos
está alegre y gentil, está de gala.
Salta de los repechos
de un ribazo al tupido
carrizal de un bambú; luego a la roca
que se yergue a la entrada de su gruta.
Allí lanza un rugido,
se agita como loca
y eriza de placer su piel hirsuta.

La fiera virgen ama.
Es el mes del ardor. Parece el suelo
rescoldo; y en el cielo
el sol, inmensa llama.
Por el ramaje obscuro
salta huyendo el canguro.
El boa se infla, duerme, se calienta
a la tórrida lumbre;
el pájaro se sienta
a reposar sobre la verde cumbre.

Siéntense vahos de horno;
y la selva indiana
en alas del bochorno,
lanza, bajo el sereno
cielo, un soplo de sí. La tigre ufana
respira a pulmón lleno,
y al verse hermosa, altiva, soberana,
le late el corazón, se le hinche el seno.

Contempla su gran zarpa, en ella la uña
de marfil; luego toca
el filo de una roca,
y prueba y lo rasguña.
Mírase luego el flanco
que azota con el rabo puntiagudo
de color negro y blanco,
y móvil y felpudo;
luego el vientre. En seguida
abre las anchas fauces, altanera
como reina que exige vasallaje;
después husmea, busca, va. La fiera
exhala algo a manera
de un suspiro salvaje.
Un rugido callado
escuchó. Con presteza
volvió la vista de uno y otro lado.
Y chispeó su ojo verde y dilatado
cuando miró de un tigre la cabeza
surgir sobre la cima de un collado.
El tigre se acercaba.
Fuente: Darío, Rubén. Páginas escogidas. Edición de Ricardo Gullón. Madrid: Cátedra, 1989.



Leer más...

Avalón


Conozca la historia de Avalón, isla mítica de las leyendas celtas.
Avalón

Avalón (en galés Avallach), que significa ‘tierra de las manzanas’, es el nombre de la mítica isla de los Santos en las leyendas célticas y, especialmente, en las artúricas (véase Leyenda del rey Arturo). Las manzanas simbolizan la eterna juventud que aguarda a los héroes vencedores, entre los que se encuentra el rey Arturo, el cual, mortalmente herido, fue embarcado por mujeres llorosas y encapuchadas de negro, entre ellas la hechicera Morgana y Nimue. Avalón tiene un aspecto propio del ideal cortesano femenino y se relaciona con el mito céltico más antiguo de la tierra de las mujeres. Se dice que Arturo fue curado en Avalón, y muchos seguidores profetizaron su regreso. Su última acción fue convencer a Bedivere para que se deshiciera de la espada Excalibur, que también fue forjada en Avalón.
El primer relato literario de esta historia aparece en la Vida de Merlín, escrita por Godofredo de Monmouth en el siglo XII; aquí Avalón aparece influenciado por el Elíseo, la “isla de la felicidad” clásica, y el “Paraíso” de Erín, de los celtas. El mito de Avalón pertenece a la tradición literaria del immran, o viaje a las islas, que incluye El viaje de Bran (700?) y el Navigatio Sancti Brendani (900?-920), una mezcla de geografía y mitología.
Posiblemente a finales del siglo XII, y sin duda en la misma época en que Thomas Malory escribió La muerte de Arturo (1469-1470), el valle de Avalón fue asociado con Glastonbury —donde se dice que san José de Arimatea llevó el Santo Grial en el año 63— para mayor prosperidad de su abadía.



Leer más...

Araucanos


Las notas que Antonio de Alcedo aporta respecto a cuestiones de geografía, historia, etnología, climatología, etc. del continente americano, son de gran valor no sólo por la información fidedigna que contienen según ese momento, sino también por ofrecer la visión que sobre estas cuestiones tenía un ilustrado español de la segunda mitad del siglo XVIII.

Fragmento de Diccionario geográfico-histórico de las Indias occidentales o América.
De Antonio de Alcedo.

ARAUCANOS, Nacion bárbara de Indios del Reyno de Chile, que habita al S del rio Biobio, en las montañas de los Andes, y se dilata por las llanuras; son enemigos implacables de los Españoles, que no han podido nunca reducirlos ni sujetarlos, para evitar los muchos estragos que han hecho varias veces en todo aquel Reyno con sus invasiones, sorprendiendo las Ciudades, las Fortalezas y las campañas, sin perdonar la vida á ningun Español; pero reservando las mugeres de estos para su uso, como executáron el año de 1599 y el de 1720: son infieles y traidores; pero de un valor y resolucion increible. La primera paz que se hizo con ellos, perdida la esperanza de reducirlos, para evitar estos males, fué el año de 1641, siendo Presidente, Gobernador y Capitan General del Reyno Don Francisco de Zúñiga, Marques de Baydes, Conde del Pedroso: en 1650 se concluyó segunda vez otra paz, que rompiéron poco despues como la primera: ántes de la sublevacion del 1720 habian formado los Misioneros Jesuitas con increibles trabajos y peligros cinco Pueblos grandes de estos Indios; pero se perdió todo el fruto con aquella revolucion; y se volviéron á restablecer en la tercera paz de 1724, hasta el de 1767 que se deshiciéron: comercian con los Españoles, cambiando sus manufacturas de lana y caballos, tan hermosos como los de Andalucía, por vino, hierro y quinquillería. No tienen Gefe ni Cabeza que los gobierne; toda la autoridad militar reside en los ancianos, á quienes respetan todos como á padres de la nacion, y de ellos elijen en tiempo de guerra un General ó Caudillo, á quien llaman Toquil, y es el árbitro de la guerra y de la paz; sus exércitos se forman de todas las tribus que convocan con el mayor sigilo, y se dividen en Caballería é Infanteria; su primer ataque es terrible, especialmente de la primera: tienen algunas armas de fuego y corte; pero la principal y mas comun es una lanza larga y gruesa, que manejan con mucha destreza: son robustos, hermosos y liberales; pero muy dados á la embriaguez y sensualidad; no obstante, así los hombres como las mugeres visten honestamente á su moda. Para precaverse los Españoles de sus invasiones han construido algunas fortalezas en los confines, guarnecidas con tropa y artillería, en cuyo distrito celebran una vez al año una especie de mercado, á que concurre el Presidente de Chile, y los ancianos de aquellos Indios para ratificar los tratados de paz, y aquel Gefe les hace en nombre del Rey varios regalos de hierro, vino y telas de varios colores; el número de estas gentes es muy considerable, así por la poligamia, como porque el clima contribuye á la propagacion; tienen en su distrito minas abundantes de oro finísimo; pero no las trabajan.
Fuente: Alcedo, Antonio de. Diccionario geográfico-histórico de las Indias occidentales o América. 5 vols. Madrid: Imprenta de Benito Cano, 1786-1789.



Leer más...

Añoranza


De vida desgraciada y anhelante, Isaacs supo encontrar en la literatura la expresión de su incurable nostalgia por lo perdido.
“Duerme”.
De Jorge Isaacs.
–No duermas, suplicante me decía,
escúchame.... despierta,–
Cuando haciendo cojín de su regazo,
soñándome besarla, me dormía.
Más tarde ¡horror! En convulsivo abrazo
la oprimí al corazón.... rígida, y yerta!
En vano la besé –no sonreía;
en vano la llamaba –no me oía;
la llamo en su sepulcro y no despierta!



Leer más...

Anansi


Anansi es una araña que protagoniza una serie de fábulas africanas. Conozca la historia de este personaje a través del siguiente texto.
Anansi
Anansi es una araña que forma parte de un grupo de fábulas del folclore africano, como la liebre bantú, la tortuga de Benín y Nigeria o el hombre pícaro de los zulúes y de Tanzania. Anansi es exclusiva de Ghana, Liberia y Sierra Leona. Los pícaros siempre son criaturas perdedoras de menor estatura pero superior inteligencia que sus oponentes, por lo general, lentos de ingenio, pero trabajadores. También son glotones, engolados e inmorales. A veces el pícaro resulta ser un personaje admirable, pero en general, cualquier acción de consecuencias positivas que realice lo hace sin darse cuenta, como cuando roba la sabiduría y la derrama por todo el mundo.
Anansi aparece a menudo como una diabólica enemiga del dios del cielo, el sol, a quien roba sus historias o engaña dejando que la enfermedad se extienda por el mundo. En este caso recuerda al pícaro dios maligno Eshu de los yoruba y al dios egipcio Seth. Sin embargo, en uno de estos cuentos, Anansi pasa del anonimato a ser mano derecha de dios, gracias a la astucia de cambiar, tras varios engaños, una mazorca de maíz por cien esclavos. Pero una vez humillada, empequeñecida y reducida a pedazos por el rey, se esconde avergonzada por los rincones tras ser engañada por el camaleón.



Leer más...

Aladino


Conozca la historia del protagonista del cuento Aladino y la lámpara maravillosa. Se trata, sin duda, de uno de los personajes más populares del libro de Las mil y una noches, habiendo sido adaptado y versionado en numerosas ocasiones.
Aladino
Aladino, en árabe Alâ’-ad-Dîn, es el héroe de Aladino y la lámpara maravillosa, cuento popular del libro de Las mil y una noches. En la mayor parte de las versiones del cuento, Aladino es el hijo perezoso de un pobre sastre chino. Tras la muerte de su padre conoce a un mago que, haciéndose pasar por su tío, lo convence para que lo ayude a recuperar una lámpara maravillosa que se encuentra escondida en una cueva. Como Aladino no consigue entregar la lámpara al mago antes de salir de la cueva, este se enfurece y lo deja allí para que se muera. En su desgracia, Aladino llora y se retuerce las manos, con lo que consigue liberar al genio encerrado en un anillo que el mago le había dejado. El genio, a su vez, libera a Aladino, quien pronto descubre que, si se la frota, la lámpara también convoca genios poderosos dispuestos a concederle cualquier deseo. Así, cuando vuelve el mago y su hermano, con la intención de robarle la lámpara, Aladino acude a sus genios protectores y derrota a ambos enemigos. El héroe acaba siendo inmensamente rico y casándose con la hija del sultán, vive una vida larga y feliz y, finalmente, sucede al sultán en el trono.
El cuento de Aladino refleja las características formales, estilísticas y funcionales del Märchen, o cuento mágico, es decir, aventuras, abundancia de elementos sobrenaturales y escaso realismo, múltiples episodios, junto a un claro afán de entretenimiento. Al igual que en los cuentos de hadas, ilustra temas como el conflicto entre el bien y el mal y el triunfo de los débiles sobre los poderosos. El escritor francés del siglo XVIII Antoine Galland incorporó la historia de Aladino en su traducción de Las mil y una noches. El texto de Galland derivaba de tradiciones orales árabes (probablemente sirias), y el cuento todavía existe entre las narraciones populares árabes. La versión literaria de la historia de Aladino es conocida en todo el mundo, especialmente en Europa y América, y ha servido de inspiración a muchas obras artísticas. El escritor danés Adam Gottlob Oehlenschläger compuso, siguiendo la técnica de Ludwig Tieck, el texto dramático Aladino o La lámpara maravillosa. Entre otros compositores, Carl Nielsen es autor de una música escénica para la obra de Oehlenschläger. También se han compuesto varias óperas basadas en la leyenda de Aladino.



Leer más...

Lectura de la Ley


Tras regresar del exilio en Babilonia, los hijos de Israel fueron convocados a la asamblea por Esdras, quien procede a la lectura de la Ley.
Fragmento de Nehemías.
Capítulo 8.
1 Era ya llegado el mes séptimo; y los hijos de Israel que estaban cada uno en su ciudad, congregándose todos unánimes, y de común acuerdo, en la plaza que cae enfrente de la puerta de las aguas, y pidieron a Esdras, escriba o doctor, que trajese el libro de la ley de Moisés que había dado el Señor a Israel. 2 Presentó, pues, Esdras, sacerdote, la ley a la multitud de hombres y mujeres y de cuantos eran capaces por su edad de poder entenderla, el primer día del mes séptimo. 3 Y leyó en aquel libro, con voz clara, en la plaza situada delante de la puerta de las aguas, desde la mañana hasta el medio día, en presencia de los hombres y de las mujeres y de los sabios; y todo el pueblo tenía sus oídos atentos a la lectura del libro. 4 El escriba Esdras se puso en pie sobre una tribuna o púlpito de madera, que habían mandado hacer para este fin de hablar al pueblo; y a su lado estaban Matatías, y Semeía, y Anía, y Uría, y Helcía, y Maasía a la derecha; y a la izquierda Fadaia, Misael, y Melquías, y Hasum y Hasbadana, Zacarías y Mosollam. 5 Abrió, pues, Esdras el libro a vista de todo el pueblo, como se hallaba en un lugar más elevado que todos; y así que le abrió, púsose en pie toda la gente. 6 Entonces Esdras bendijo al Señor, Dios grande, con una oración que hizo; y todo el pueblo, alzando sus manos, respondió: ¡Así sea! ¡así sea! Y se arrodillaron todos, y postrados rostro por tierra, adoraron a Dios. 7 Los levitas Josué, Bani, y Serebía, Jamín, Acub, Septai, Odía, Maasía, Celita, Azarías, Jozabed, Hanán, y Falaia, cuidaban de hacer guardar silencio al pueblo, para que oyese la ley; y estaba la gente en pie, cada uno en su lugar. 8 Y leyeron el libro de la ley de Dios clara y distintamente, de modo que se entendiese: y en efecto entendieron cuanto se iba leyendo. 9 Y Nehemías (que es el mismo Atersata o copero del rey), y Esdras, sacerdote y escriba, y los levitas, que interpretaban la ley a todo el pueblo, dijeron: Este día está consagrado al Señor Dios nuestro: no gimáis, ni lloréis. Porque todo el pueblo lloraba oyendo las palabras de la ley. 10 Y díjoles Nehemías: Id, y comed carnes gordas y buenas, y bebed del vino dulce y exquisito, y enviad porciones a aquellos que nada tienen dispuesto, pues este es el día santo del Señor; y no estéis tristes, porque el gozo del Señor es nuestra fortaleza. 11 Asimismo los levitas exhortaban a todo el pueblo al silencio, diciendo: Callad; pues el día este es santo, y no debéis estar tristes. 12 Con eso se retiró toda la gente a comer y beber, y a repartir porciones, y celebrar una grande fiesta, por haber entendido las palabras que se les habían explicado.
13 Al segundo día se juntaron los príncipes de las familias de todo el pueblo, los sacerdotes y levitas, delante de Esdras, escriba, para que les interpretase las palabras de la ley. Y hallaron escrito en el libro de la ley que el Señor había mandado por medio de Moisés que los hijos de Israel habitasen en tiendas en el día solemne del mes séptimo: 15 y que se predicase, y pregonase por todas sus ciudades, y en Jerusalén este bando: Salid al monte, y traed ramos de olivo, y ramos de los árboles más hermosos, ramos de mirto, y ramos de palmas, y ramos de árboles frondosos para formar tabernáculos o cabañas, conforme está escrito. 16 Salió, pues, el pueblo, y los trajo; y cada uno se hizo su tabernáculo o cabaña, sobre el terrado de su casa, y en sus patios, y en los atrios de la casa de Dios, y en la plaza de la puerta de las aguas, y en la plaza de la puerta de Efraím. 17 De esta suerte toda la multitud de los que habían vuelto de la cautividad hicieron sus tabernáculos, y habitaron en ellos: que nunca lo habían practicado los hijos de Israel, como ahora con tanto gozo, desde el tiempo de Josué, hijo de Nun. Su regocijo fué sin igual. 18 Y Esdras leyó todos los días en el libro de la ley de Dios, desde el día primero al último; y celebraron la fiesta por siete días, y en el octavo la colecta, según el rito.
Fuente: Sagrada Biblia. Traducida al castellano por Félix Torres Amat. Madrid: Apostolado de la Prensa, 1928.



Leer más...

Lectura


Lectura, actividad caracterizada por la traducción de símbolos o letras en palabras y frases dotadas de significado. Una vez descifrado el símbolo se pasa a reproducirlo, así pues, la primera fase del aprendizaje de la lectura está ligado a la escritura. El objetivo último de la lectura es hacer posible la comprensión de los materiales escritos, evaluarlos y usarlos para nuestras necesidades.
Para leer hay que seguir una secuencia de caracteres colocados en un orden particular. Por ejemplo, la lectura en español fluye de izquierda a derecha; en hebreo, de derecha a izquierda; y en chino, de arriba abajo. El lector debe conocer el modelo y usarlo de forma apropiada. Por regla general, el lector ve los símbolos en una página, transmitiendo esa imagen desde el ojo a determinadas áreas del cerebro capaces de procesarla e interpretarla. La lectura se puede realizar también mediante el tacto, como ocurre en el sistema Braille, un método de impresión diseñado para personas ciegas que se sirve de un punzón para escribir.
Leer tiene que ver con actividades tan variadas como la dificultad de un niño pequeño con una frase sencilla en un libro de cuentos, un cocinero que sigue las normas de un libro de cocina, o un estudiante que se esfuerza en comprender los significados de un poema. Leer permite acceder a la sabiduría acumulada por la civilización. Los lectores maduros aportan al texto sus experiencias, habilidades e intereses; el texto, a su vez, les permite aumentar las experiencias y conocimientos, y encontrar nuevos intereses. Para alcanzar madurez en la lectura, una persona pasa por una serie de etapas, desde el aprendizaje inicial hasta la habilidad de la lectura adulta.
2
PREPARACIÓN A LA LECTURA
La primera etapa, la preparación, tiene que ver con las habilidades que los niños alcanzan normalmente antes de que puedan sacar provecho de la instrucción formal para la lectura. Los niños adquieren conocimiento del lenguaje y del nombre de las letras, aprenden que las palabras están compuestas de sonidos separados y que las letras pueden representar estos sonidos. Los padres pueden ayudar en el proceso leyendo a los niños, acercándoles así al lenguaje formal de los libros, resaltando palabras y letras, y haciéndoles ver que esas palabras en un libro pueden narrar una historia o proporcionar información. Otras habilidades de preparación se adquieren por medio de juegos de palabras y de ritmos fonéticos. Hacer juegos de lenguaje aparentemente ayuda a centrar la atención de los pequeños en los sonidos de las palabras, así como en sus significados.
Los niños también aprenden otros aspectos del lenguaje escrito. A edades tempranas pueden distinguir su escritura de la de otras lenguas, reconocer el estilo comercial, realizar 'pseudolectura' con libros familiares y otros juegos. Se ha sugerido que estas primeras conductas de lectura contribuyen al posterior éxito lector.
3
EL COMIENZO DE LA LECTURA
Los niños comienzan a leer los textos que equivalen a las palabras pronunciadas que ya conocen. Algunas escuelas y libros de lectura enseñan a reconocer palabras completas y acentúan el significado del texto. Otros refuerzan primero el estudio de la fonética —el conocimiento de los sonidos representados por las letras individuales— y el desarrollo de las facultades de reconocimiento de cada palabra. Casi todos los programas normales combinan ambas técnicas: intentan enseñar al futuro lector a reconocer palabras y a que aprendan la fonética. Desde la primera mitad del siglo XX, la investigación ha mostrado que la temprana instrucción fonética, practicada de forma sistemática, produce un cierto éxito en la lectura al menos en los primeros años de la educación.
Con la práctica, la mayor parte de los niños leen con creciente fluidez y comprensión. Los diferentes niveles de lectura en una clase pueden conducir al agrupamiento de los lectores o a una atención individualizada que adapte la instrucción a las habilidades de cada lector.
4
EL DESARROLLO DE LAS HABILIDADES LECTORAS
En la siguiente etapa del desarrollo lector, el énfasis se pone desde la lectura de historias de contenido conocido hasta la lectura de materiales más difíciles que enseñan al chico nuevas ideas y opiniones. En esta etapa la lectura silenciosa para comprender y las habilidades de estudio se fortalecen. Este paso del aprendizaje es especialmente importante porque el estudiante debe ahora comenzar a usar las habilidades lectoras para aprender hechos y conceptos en los estudios sociales, científicos y otros temas. Efectuar este salto cualitativo es difícil para algunos estudiantes, y sus niveles lectores pueden aumentar a un ritmo más lento de lo habitual en las clases de primaria.
Algunos educadores conciben la comprensión lectora como una serie de subdestrezas, como comprender los significados de la palabra en el contexto en que se encuentra, encontrar la idea principal, hacer inferencias sobre la información implicada pero no expresada, y distinguir entre hecho y opinión. La investigación indica que la lectura se puede dividir en muchas subdestrezas diferentes, unas 350, que deben dominarse.
En los años de educación secundaria y superior, los materiales de lectura llegan a ser más abstractos y contienen un vocabulario más amplio y técnico. En esta etapa el estudiante no sólo debe adquirir nueva información, sino también analizar críticamente el texto y lograr un nivel óptimo de lectura teniendo en cuenta la dificultad de los materiales y el propósito de la lectura.
Para los estudiantes mayores estudiar palabras es una forma de aumentar la capacidad lectora. Esto requiere el uso de diccionarios, estudiar las partes de las palabras y aprender a encontrar el significado de una palabra en referencia al contexto. Los estudiantes pueden también aumentar su vocabulario prestando atención especial a las nuevas palabras que puedan hallar.
Como la madurez lectora puede tener diferentes niveles indicados por materiales y objetivos diferentes, es útil la práctica de hojear un texto para captar el significado general y analizarlo para obtener una información específica.
El desarrollo de las estrategias de estudio eficiente es importante en el aprendizaje de las diversas clases de materias. Una técnica útil de estudio es subrayar, dado que ayuda a incrementar la comprensión de los principales puntos y detalles de un texto.
5
IMPORTANCIA DE LA HABILIDAD LECTORA
Además de su valor intrínseco, la habilidad para leer tiene consecuencias económicas. Los adultos que mejor leen son capaces de alcanzar más altos niveles y es probable que consigan puestos de trabajo mejor remunerados. El aumento de la tecnificación de la sociedad ha incrementado las exigencias de alfabetización adecuada, presión que ha llegado al ámbito escolar de forma directa. Un nivel más alto de alfabetización se necesita tanto en los negocios o en la industria como en la vida diaria, por ejemplo, para comprender diversos formularios o para entender las noticias de los periódicos. Se han llevado a cabo algunos esfuerzos para simplificar los formularios y los manuales, pero la carencia de suficiente capacidad lectora definitivamente impide que una persona pueda desenvolverse en la moderna sociedad occidental.
Los programas de alfabetización de adultos se pueden diferenciar según los niveles que desarrollan. Los programas de alfabetización prefuncional animan el desarrollo de la descodificación y reconocimiento de palabras, semejante a los objetivos de las escuelas primarias, aunque usan materiales más apropiados para la edad adulta. Los programas que tratan el desarrollo de la alfabetización funcional llevan el nivel al uso de la lectura para adquirir nueva información y realizar tareas relacionadas con el empleo. Los programas de alfabetización avanzada subrayan el desarrollo de las habilidades de más alto nivel.
La gran importancia de la habilidad lectora se hace patente en el desarrollo de los programas de alfabetización en algunos países en vías de desarrollo como, por ejemplo, Cuba, cuyos programas envían jóvenes estudiantes a las zonas rurales para ejercer como profesores de personas analfabetas.



Leer más...

Entradas populares