viernes, 19 de mayo de 2017

¿Quién es un anciano frágil?


Son aquellas personas que se encuentran en un estado de vulnerabilidad, debido a una baja respuesta funcional de sus órganos y sistemas, que presentan enfermedades crónicas y agudas descontroladas, y cuya funcionalidad física, mental y social se encuentra seriamente comprometida.

1.     Características y manifestaciones
2.     Factores de riesgo
3.     Diagnóstico
4.     Importancia del diagnóstico oportuno
5.     Tratamiento
6.     Posibles complicaciones
7.     Sugerencias
8.     Datos relevantes

Características y manifestaciones de la fragilidad

Muchas personas piensan que envejecer con fragilidad es normal o que simplemente esta se debe al paso del tiempo. Por ello, en ocasiones, no se da importancia a algunas de sus manifestaciones y es hasta que se presentan complicaciones más graves, que asisten o piden apoyo del servicio de salud. Es importante que los cuidadores sepan que la fragilidad:
  • Es resultado de la disminución de la homeostasis (equilibrio).
  • Disminuye la capacidad del organismo para responder al estrés de una enfermedad.
  • Incrementa la vulnerabilidad para desarrollar padecimientos agudos o crónicos.
  • Aumenta el riesgo de dependencia, deterioro funcional, hospitalización y mortalidad prematura en ancianos.
  • Se acompaña de discapacidad fluctuante.

Algunas de las manifestaciones más comunes de la fragilidad son:
Síntomas
  • Peso bajo
  • Debilidad
  • Fatiga
  • Anorexia
  • Disminución de actividad física
Signos
  • Sarcopenia (pérdida de músculos)
  • Osteopenia
  • Transtornos de la marcha
  • Desnutrición

Factores de riesgo


Los factores de riesgo relacionados con la fragilidad son tanto físicos como psicológicos y sociales, y se vinculan a la historia de vida de las personas. Entre ellos podemos encontrar:
  • Sedentarismo
  • Edad avanzada
  • Percepción inadecuada del estado de salud
  • Enfermedades crónicas no controladas
  • Hospitalizaciones recientes
  • Fractura de cadera después de los 55 años de edad
  • Dos o más caídas en el último año
  • Fuerza disminuida en las extremidades superiores
  • Anemia
  • Polifarmacia
  • Deficiencia de vitamina D
  • Dependencia en al menos una actividad básica de la vida diaria (bañarse, comer, trasladare, entre otras)
  • Baja escolaridad
  • Alcoholismo
  • Depresión
  • Deterioro cognitivo
  • Aislamiento social
  • Ingresos económicos familiares bajos
Factores de protección
  • Alimentación saludable
  • Ejercicio físico
  • Higiene del sueño
  • Manejo del estrés
  • Participación social
  • Sólidas redes de apoyo social

Diagnóstico


El diagnóstico estará a cargo de un equipo multidisciplinario de salud que forma parte del Módulo Gerontológico que se encuentra en cada una de las Clínicas de Medicina Familiar. Para realizarlo, participará personal de las áreas médica, de enfermería, trabajo social, nutriología, psicología, entre otros.
Para llegar a un diagnóstico se requiere:
  • Historia clínica
  • Exploración física
  • Exámenes de laboratorio
  • Análisis de sangre y de orina
  • Marcadores biológicos
  • Evaluación psicoemocional
  • Pruebas funcionales y/o estudios de neuroimagen: tomografías y resonancias magnéticas
  • Evaluación gerontológica integral para conocer su desempeño en actividades básicas de la vida diaria y actividades instrumentales de la vida diaria
  • Test de desempeño físico que contemple fuerza muscular, amplitud del movimiento, equilibrio, marcha (velocidad, amplitud del paso), coordinación, velocidad de reacción, sensibilidad
  • Valoración de las redes de apoyo social con las que cuenta la persona
Esto con el fin de diferenciar la fragilidad de enfermedades crónicas que provocan condiciones clínicas similares y que se pueden llegar a confundir.

Importancia del diagnóstico oportuno


Resulta de suma importancia detectar a tiempo a las personas que se encuentran en riesgo de desarrollar fragilidad, a los que cursan con prefragilidad o a quienes se encuentran en estado frágil. Se ha demostrado que este problema de salud es reversible; es decir, se puede tratar, y con ayuda del equipo multidisciplinario de salud y del cuidador, la persona frágil puede recuperar autonomía e independencia física y mejorar su calidad de vida.
Algunos beneficios son:
  • Disminución de la necesidad de atención a largo plazo
  • Reducción de los altos costos que pagan en atención médica
  • Minimización del gasto en fármacos, en traslados y hospitalizaciones

Tratamiento


El tratamiento de la fragilidad dependerá de las condiciones particulares de cada paciente. El equipo multidisciplinario elaborará una serie de recomendaciones a los cuidadores, que pueden incluir tratamiento farmacológico y no farmacológico.
En el tratamiento de la fragilidad, se busca reducir la polifarmacia. Por tal motivo, los cuidadores deben saber si el médico, en ocasiones, retira medicamentos.
Farmacológico
Debe ser prescrito por un médico y dependerá del estado físico y de las enfermedades crónicas y agudas que se presenten. Puede incluir, además de los medicamentos:
  • Complementos alimenticios
  • Complementos vitamínicos
No farmacológico
  • Ejercicio físico activo o pasivo
  • Apoyo emocional
  • Participación en grupos de ayuda mutua
  • Visitas domiciliarias
  • Adaptaciones y ayudas técnicas
  • Programas de envejecimiento saludable

Posibles complicaciones


Dado que las manifestaciones de la fragilidad varían de persona a persona, y estas se relacionan también con otras enfermedades crónicas o agudas, es muy importante que los cuidadores estén al pendiente de identificar signos y síntomas de alarma. Por ejemplo, aumento o disminución de la temperatura corporal, dificultad para respirar, variación de la frecuencia cardíaca, variación de la tensión arterial, variación en los niveles de glucosa en sangre, desmayos, cambios en el comportamiento de la persona, entre otros.
Recordemos que las complicaciones pueden ocasionar:
  • Pérdida de funcionalidad física (afectando las actividades básicas, instrumentales y avanzadas de la vida diaria)
  • Discapacidad
  • Pérdida de la autonomía
  • Dependencia
  • Caídas
  • Hospitalización
  • Mala calidad de vida y muerte

 Sugerencias


Los objetivos de los cuidados de un anciano frágil son:
  • Mantener la salud y la funcionalidad. Sigue las instrucciones y recomendaciones del equipo multidisciplinario de salud en lo realtivo a administración de medicamentos, rehabilitación y terapia ocupacional. Procura que la persona conserve el máximo grado de independencia y autonomía posible.
  • Controlar enfermedades crónicas. Busca información sobre las enfermedades crónicas que se han diagnosticado a la persona que cuidas, habla con el médico y solicita recomendaciones que permitan controlar el padecimiento.
  • Lograr una alimentación y nutrición adecuada. Es muy importante mantener un estado nutricional adecuado y recuerda que esto incluye la hidratación de la persona.
  • Mantener la higiene corporal y ambiental. La higiene favorece la comodidad de la persona y de los cuidadores como la seguridad de ambos, pues evita posibles infecciones que podrían afectarlos.
  • Favorecer la participación. El anciano frágil debe participar activamente en la toma de decisiones sobre su salud, enfermedad y cuidado.
  • Evitar en la medida de lo posible la hospitalización. Aunque muchas personas exigen la hospitalización y procuran evitar el egreso hospitalario del anciano enfermo. No olvides que la hospitalización en sí misma constituye un factor de riesgo para el surgimiento de enfermedades infecciosas y las limitaciones en el contacto social que esta ocasiona; repercuten negativamente en la funcionalidad de la persona frágil.

Datos relevantes



  • Sólo el 5% de la población envejecida es frágil.
  • La pérdida de capacidad física es uno de los daños más temidos y angustiantes de las personas al llegar a la vejez, ya que se relaciona con la pérdida de autonomía, mala calidad de vida, aislamiento, depresión, baja autoestima, tristeza y dependencia física.
  • En algunas personas la fragilidad puede aumentar el grado de vulnerabilidad para desarrollar dependencia física y aumentar el riesgo de mortalidad temprana.
  • Cuando la fragilidad es extrema se le llama “síndrome de la decaída o declive”, el cual es formado por un conjunto de síntomas y signos clínicos que ocasionan en el individuo grandes pérdidas funcionales ante pequeños cambios.
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Mitos sobre el Parkinson


  • Sólo los viejos tienen Parkinson. FALSO. Existen personas de 15 años que han sido diagnosticadas con Parkinson juvenil, aunque se presenta en mayor proporción en personas mayores de sesenta años.
  • Los temblores indican Parkinson. FALSO. El temblor en el cuerpo puede deberse a muchas causas además de esta enfermedad.
  • Las personas con Parkinson no pueden tomar decisiones. FALSO. El Parkinson no afecta funciones cognitivas como el juicio, el sentido común o la memoria; sólo un número muy reducido de pacientes llegará al deterioro mental.
  • Sólo se trata con medicamentos. FALSO. Los tratamientos farmacológicos deben ir acompañados de tratamientos no farmacológicos como la rehabilitación o la terapia ocupacional.

Derechos de las personas con Parkinson


Las personas con enfermedad de Parkinson gozan de los mismos derechos que cualquier otro ser humano, y son protegidas de igual forma por la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y demás instrumentos internacionales, nacionales y locales.
Entre los derechos que no debemos olvidar, y que además debemos proteger como cuidadores, se encuentran:
  • A la dignidad
  • A la autonomía
  • A la libertad en la toma de decisiones
  • A la independencia
  • A la no discriminación
  • A la igualdad de oportunidad
  • Al acceso a servicios de salud
  • A la protección
  • A una vida libre de violencia
  • A la protección social

7. Datos interesantes


Sabías que…
  • Es la segunda enfermedad neurodegenerativa más común.
  • Los hombres son quienes presentan mayor riesgo de presentar Parkinson.
  • La presencia de temblor aislado no basta para hacer diagnóstico de Parkinson.
  • Cada paciente puede presentar unos síntomas y curso muy variable.
  • El deterioro cognitivo asociado al Parkinson es diferente a la enfermedad de Alzheimer.
  • Algunas actividades como el baile, musicoterapia, masaje corporal y facial, aromaterapia y risoterapia pueden ser beneficiosas en pacientes con Parkinson.
  • Diferentes estudios muestran que el Tai-Chi puede mejorar el equilibrio y reducir las caídas en pacientes con Parkinson.
  • Esta enfermedad afecta a todos los grupos sociales y no respeta género, grupo étnico ni lugar geográfico.
  • Aunque la enfermedad del Parkinson es más común entre personas mayores, los jóvenes también pueden padecerla.

¿Qué es la fragilidad?

 
No todas las personas envejecen de la misma manera; sin embargo, con frecuencia la sociedad asume el envejecimiento como un proceso de total decadencia, incluso las imágenes con que este se representa tienen usualmente un carácter negativo, ya que generalmente incluyen a una persona enfermiza, con deterioro cognitivo, abandonada o con ayudas técnicas como bastones o andaderas. Esto es erróneo, ya que se ha demostrado que más del 80% de los ancianos son funcionales, independientes, y significan un capital social para ellos mismos y para otros adultos mayores.

Tipos de envejecimiento

En general, se acepta que existen tres tipos de envejecimiento: el exitoso, el usual y el que se cursa con fragilidad. La manera de nombrarlos puede variar; no obstante, es importante considerar lo siguiente:
  • 1) Exitoso
Sólo se manifiestan los cambios biológicos, psicológicos y sociales inherentes a la edad, como consecuencia de aspectos genéticos, el ambiente social y los estilos de vida saludables; lo que se traduce en una disminución significativa de riesgos de desarrollar enfermedades agudas o crónicas y en la conservación de la funcionalidad física, mental y social.
  • 2) Usual
Además de los cambios biológicos, psicológicos y sociales, las personas cursan con padecimientos crónicos, aunque en general conservan su funcionalidad física, mental y social. Se estima que alrededor del 80% de la población de 60 años y más vive este tipo de envejecimiento.
  • 3) Con fragilidad
Las personas que envejecen con fragilidad, además de los cambios inherentes a la edad, muestran una disminución acentuada en la eficiencia de la respuesta funcional de los órganos y sistemas ante los cambios o riesgos. Esto propicia alteraciones físicas y complicaciones ante enfermedades agudas y crónicas. En general, los ancianos frágiles padecen enfermedades crónicas descontroladas. Se les describe como ancianos enfermizos, débiles y dependientes en las actividades básicas de la vida diaria (alimentación, vestido, higiene, deambulación, etc.).
También manifiestan afectaciones significativas en la funcionalidad social y cognitiva. Se calcula que el envejecimiento con fragilidad se presenta en alrededor del 5% en los ancianos de 60 a 84 años, y se incrementa en un 20% o más a partir de los 85 años.
La fragilidad representa un enorme reto para la persona que envejece y para sus cuidadores, pues la pérdida de autonomía y de independencia en las distintas esferas de la vida puede generar temor, frustración e incertidumbre.

Resulta importante que los cuidadores conozcan elementos básicos de la fragilidad, con la finalidad de que establezcan mecanismos que permitan que la persona, bajo sus cuidados, prolongue, mantega o recupere la funcionalidad física, mental y social.

FUENTE: ISSSTE.
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¿Qué es el Parkinson?



Es una enfermedad degenerativa que afecta al sistema nervioso central en el área responsable de coordinar los movimientos, el tono muscular y la actividad. Se caracteriza por la pérdida de neuronas y la disminución de dopamina, lo que ocasiona que los mensajes que el cerebro envía al cuerpo para producir movimiento, se transmitan de forma incorrecta. Las personas que desarrollan este padecimiento presentan rigidez, temblor (aun en reposo, bradicinecinesia (lentificación de los movimientos) y trastornos posturales.
Nadie conoce con precisión cuáles son las razones que originan la enfermedad. Algunos investigadores sobre la enfermedad mencionan factores genéticos, la exposición a sustancias tóxicas a lo largo del ciclo de vida e, incluso, cambios metabólicos.
El Parkinson es progresivo y afecta directamente la funcionalidad física de las personas, impidiendo la realización de las actividades básicas de la vida diaria como alimentación, comunicación, movilidad, aseo y arreglo personal.
Es muy importante que los cuidadores tengan conocimentos básicos sobre la enfermedad y sus implicaciones.


1.     Factores de riesgo y de protección
2.     Inicio y etapas de la enfermedad de Parkinson
3.     Diagnóstico temprano y tratamiento
4.     Sugerencias
5.     Mitos sobre el Parkinson
6.     Derechos de la persona con Parkinson
7.     Datos interesantes

 Factores de riesgo y de protección


Factores de riesgo

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, un factor de riesgo es cualquier rasgo, característica o exposición de un individuo que aumente su probabilidad de sufrir una enfermedad o lesión. Algunos estudios han señalado que existen algunos factores que parecen ser relevantes para el desarrollo de la enfermedad; sin embargo, al igual que el caso de la demencia de Alzheimer, algunos de ellos aún son controversiales.
1.     Edad. La mayoría de las personas en el mundo que presentan la enfermedad tienen más de 60 años; sin embargo, se sabe que aunque es inusual, hay personas que desarrollan la enfermedad antes de los 40 años. Los datos en México señalan que hay una alta incidencia de casos de personas menores de 40 años.
2.     Sexo. Los estudios señalan que existe una proporción ligeramente mayor de hombres que desarrollan la enfermedad.
3.     Factores ambientales. Se ha detectado una relación entre la exposición a herbicidas, pesticidas y algunas sustancias tóxicas como el tabaco, las drogas y el alcohol.
4.     Prácticas de riesgo. El box es considerado un deporte de riesgo asociado al desarrollo del Parkinson.
5.     Factores genéticos. Se ha encontrado mayor riesgo para el desarrollo de la enfermedad entre personas con familiares de primer grado que la padecen.

Factores de protección

Un factor de protección es cualquier rasgo, característica o exposición de un individuo que disminuye su probabilidad de sufrir una enfermedad o lesión.
1.     Dieta saludable. El consumo de frutas y vegetales frescos, granos enteros, productos del mar y aceite de olivo.
2.     Actividad física. (Más de tres veces por semana o 150 minutos a la semana), que permita oxigenar el cerebro.
3.     Consumo de café. Algunos estudios han mostrado que el consumo de café parece ser un factor protector más notorio en el sexo masculino.

 Inicio y etapas de la enfermedad de Parkinson


Al igual que otras enfermedades, el Parkinson progresa y presenta síntomas de manera individualizada. A continuación presentamos algunas de sus manifestaciones y síntomas.
Algunas manifestaciones que se presentan a lo largo del desarrollo de la enfermedad son:
  • Temblor en las manos; empieza generalmente sólo de un lado del cuerpo
  • Temblor aun estando en reposo
  • Rigidez en los movimientos
  • Retardo para iniciar el movimiento voluntario
  • Lentitud involuntaria para realizar movimientos
  • Disminución en el tamaño de la letra
  • Pérdida de movimiento facial
  • Pérdida de equilibrio
  • Arrastre de pies
  • Dificultad para la realización de tareas manuales
  • Dificultad para ingerir alimentos
  • Movimientos anormales de los ojos
  • Parpadeos pobres
Síntomas no motores
  • Aumento de la salivación
  • Cambios en el habla
  • Alteraciones en el sueño
  • Síndrome de pierna inquieta
  • Infecciones urinarias
  • Cambios de humor
  • Lentitud en el pensamiento
  • Pérdida del olfato
Se han definido cinco etapas o estadíos del Parkinson (Hoehn y Yahr). A continuación presentamos una breve descripción de cada una de ellas. Es importante que los cuidadores sepan que no todas las personas presentarán todas ellas y, por otro lado, no todas las personas llegan a los últimos estadíos (algunos estudios señalan que solo el 15%), por lo que los cuidados deberán estar centrados en mantener y prolongar la funcionalidad física, mental y social.
Estadío 1. Síntomas leves, unilaterales (sólo de un lado del cuerpo), síntomas molestos pero no incapacitantes, afectación en la postura y la marcha.
Estadío 2. Síntomas bilatarales, afectación de la marcha, sin transtorno del equilibrio, mínima incapacidad.
Estadío 3. Inestabilidad postural, marcado enlentecimiento de los movimientos corporales, dificultad para levantarse o para comenzar la marcha, síntomas notables, pero el paciente es físicamente independiente.
Estadío 4. Incapacidad grave, puede caminar distancias cortas, presenta rigidez y lentitud, no debe vivir solo.
Estadío 5. Dependencia, caquexia (desnutrición y pérdida de tono muscular), no puede mantenerse en pie o caminar.

Diagnóstico temprano y tratamiento


Esta enfermedad es difícil de diagnosticar de forma temprana, pues en ocasiones los síntomas son poco específicos y no siempre se presentan todas las manifestaciones. No en todos los casos el temblor o la rigidez forman parte de los primeros síntomas.
Recuerda que el diagnóstico de esta enfermedad estará a cargo de un médico especialista, que valorará de forma integral a la persona, pues no existe algún marcador biologico específico en la actualidad que permita detectar la enfermedad.
Para realizar el diagnóstico se requiere:
  • Valoración integral
  • Historia clínica
  • Exploración física
  • Valoración cognitiva
  • Valoración ambiental
  • Valoración social
  • Valoración funcional (AVD, AIVD y AAVD)
  • Exámenes motores
  • Examen neurológico
  • Exámenes de orina y sangre
  • Resonancia magnética
No olvides que…
Para el diagnóstico de Parkinson es importante observar los primeros cinco años de evolución del paciente para descartar otras posibles enfermedades.
Tratamiento
No existe cura para el Parkinson ni un tratamiento único; además, debe ser individualizado, considerando las particularidades que presenta cada persona.
  • Farmacológico
Para recetar un fármaco se deben considerar las manifestaciones clínicas y estilo de vida que presenta la persona y sólo lo puede hacer un especialista.
Existen medicamentos que corrigen el déficit de dopamina en el cerebro y disminuyen la rigidez, se administran en dosis bajas y el médico tratante revisará la posible interacción con otros medicamentos.
  • No farmacológico
Es útil acompañar el tratamiento farmacológico con un programa adecuado de actividad física y frecuentemente apoyo psicológico para la persona, su cuidador y la familia.
  • a) Fisioterapia
  • Programas individualizados considerando las características de las personas
  • Reeducación de la marcha
  • Proporcionar pautas para una mejora del equilibrio y flexibilidad
  • b) Logopedia (mejorar el habla y la deglución)
  • Entrenamiento respiratorio
  • Mejora de la movilidad de labios, lengua, paladar
  • Potenciar la intensidad de la voz
  • Movilizaciones faciales
  • c) Terapia ocupacional
  • Tiene el propósito de mantener la participación de la persona en el desarrollo de actividades cotidianas.
  • Busca estrategias de adaptación cuando las capacidades están disminuidas, para lograr realizar actividades cotidianas.
  • Mediante técnicas propicia que la persona con alguna limitación física o discapacidad mantenga independencia y autonomía.

Sugerencias

 

  • Puedes realizar pequeñas adaptaciones a los espacios físicos, para garantizar seguridad evitando accidentes y caídas.
  • Busca eliminar las barreras arquitectónicas y, si esto no es posible, las puedes adaptar. Por ejemplo, puedes pegar cinta antiderrapante sobre un piso resbaloso, señalizar el camino hacia el baño con cinta fluorescente, instalar barandales, entre otros.
  • Evita el uso de tapetes u objetos que puedan ocasionar tropiezos o caídas.
  • Se debe tener especial cuidado con las mascotas (perros y gatos) y aves de corral, pues pueden ocasionar tropiezos.
  • Permite que la persona que cuidas mantenga su independencia; no hagas por él o por ella cosas que pueda realizar por sí mismo.
  • Busca ayudas técnicas acordes con la condición de las personas. Recuerda que un apoyo innecesario puede convertirse en un problema.
  • Realicen juntos actividades físicas.
FUENTE: ISSSTE.
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Mitos sobre al Alzheimer



Al igual que otras enfermedades mentales, el Alzheimer genera sentimientos de temor, rechazo o negación por parte de las personas, las comunidades y las familias, que generalemente se basan en la falta de información y en prejuicios. Por tal motivo, es muy importante que los cuidadores conozcan los mitos y realidades sobre este padecimiento.
Mito
Realidad
Es una forma de locura.
La persona puede presentar comportamientos diferentes o deshinibidos.
Es una enfermedad contagiosa.
Es una enfermedad degenerativa y no es contagiosa.
Las personas con demencia son agresivas.
En ocasiones no controlan sus actos, pero esto no sucede todo el tiempo.
El Alzheimer es consecuencia de la vejez.
Una proporción muy reducida de personas envejecidas desarrolla Alzheimer
Es una enfermedad de los viejos.
Existen casos documentados de personas de entre 30 y 40 años que han manifestado síntomas en etapa incial.

 Derechos de las personas con demencia


Las personas con demencia gozan de los mismos derechos que cualquier otro ser humano, y son protegidas de igual forma por la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y demás instrumentos internacionales, nacionales y locales.
Entre los derechos que no debemos olvidar, y que además debemos proteger como cuidadores, se encuentran:
  • A la dignidad
  • A la autonomía
  • A la libertad en la toma de decisiones
  • A la independencia
  • A la no discriminación
  • A la igualdad de oportunidad
  • Al acceso a servicios de salud
  • A la protección
  • A una vida libre de violencia
  • A la protección social
Para no olvidar:
Las personas con demencia y sus cuidadores tienen los mismos derechos humanos que cualquier otro ciudadano.
En algunos países no se respetan sus derechos humanos, ya que se usan medios de inmovilización, tanto físicos como químicos sin autorización de ellas o de sus cuidadores.
Actualmente, carecemos de marcos legislativos adecuados para garantizar la calidad en la prestación de servicios a las personas con demencia, sus cuidadores y familiares.
La ética debe ser una parte esencial en la capacitación de todos los involucrados en la atención de la demencia, incluyendo responsables políticos, profesionales y familiares.

Datos interesantes

 Sabías que…

  • No es lo mismo un deterioro cognitivo leve que una demencia, ya que el primero se considera un estado pre-demencial.
  • Pueden pasar hasta cinco años para que una persona sea diagnosticada con demencia.
  • Los casos de demencia se duplican cada 20 años.
  • Se estima que a nivel mundial para el 2030 habrá 65.7 millones de personas con demencia y 115.4 millones para el 2050
  • En el 2015, el 58% de las personas con demencia vivían en países con bajos y medianos ingresos.
  • Más de 604 millones de dólares anualmente son destinados en la atención de demencia a nivel mundial.
  • El riesgo de presentar una demencia se incrementa hasta cuatro veces si se tiene un familiar de primer grado con el padecimiento.
  • Del total de las demencias, el Alzheimer es la principal con más del 50% de frecuencia.
  • Hasta ahora se desconoce la causa del Alzheimer y no tiene cura.
  • De acuerdo con los datos de la Secretaría de Salud, en México más de 350,000 personas están afectadas por la enfermedad de Alzheimer y mueren por ella anualmente 2,030 personas.
  • Esta enfermedad afecta a todos los grupos sociales y no respeta género, grupo étnico ni lugar geográfico.
  • Aunque la enfermedad del Alzheimer es más común entre personas mayores, los jóvenes también pueden padecerla.
  • La demencia es una de las principales causas de discapacidad.
  • La demencia tiene un impacto físico, psicológico, social y económico en los cuidadores, las familias y la sociedad.
FUENTE: ISSSTE.
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