viernes, 19 de mayo de 2017

¿Qué es el Parkinson?



Es una enfermedad degenerativa que afecta al sistema nervioso central en el área responsable de coordinar los movimientos, el tono muscular y la actividad. Se caracteriza por la pérdida de neuronas y la disminución de dopamina, lo que ocasiona que los mensajes que el cerebro envía al cuerpo para producir movimiento, se transmitan de forma incorrecta. Las personas que desarrollan este padecimiento presentan rigidez, temblor (aun en reposo, bradicinecinesia (lentificación de los movimientos) y trastornos posturales.
Nadie conoce con precisión cuáles son las razones que originan la enfermedad. Algunos investigadores sobre la enfermedad mencionan factores genéticos, la exposición a sustancias tóxicas a lo largo del ciclo de vida e, incluso, cambios metabólicos.
El Parkinson es progresivo y afecta directamente la funcionalidad física de las personas, impidiendo la realización de las actividades básicas de la vida diaria como alimentación, comunicación, movilidad, aseo y arreglo personal.
Es muy importante que los cuidadores tengan conocimentos básicos sobre la enfermedad y sus implicaciones.


1.     Factores de riesgo y de protección
2.     Inicio y etapas de la enfermedad de Parkinson
3.     Diagnóstico temprano y tratamiento
4.     Sugerencias
5.     Mitos sobre el Parkinson
6.     Derechos de la persona con Parkinson
7.     Datos interesantes

 Factores de riesgo y de protección


Factores de riesgo

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, un factor de riesgo es cualquier rasgo, característica o exposición de un individuo que aumente su probabilidad de sufrir una enfermedad o lesión. Algunos estudios han señalado que existen algunos factores que parecen ser relevantes para el desarrollo de la enfermedad; sin embargo, al igual que el caso de la demencia de Alzheimer, algunos de ellos aún son controversiales.
1.     Edad. La mayoría de las personas en el mundo que presentan la enfermedad tienen más de 60 años; sin embargo, se sabe que aunque es inusual, hay personas que desarrollan la enfermedad antes de los 40 años. Los datos en México señalan que hay una alta incidencia de casos de personas menores de 40 años.
2.     Sexo. Los estudios señalan que existe una proporción ligeramente mayor de hombres que desarrollan la enfermedad.
3.     Factores ambientales. Se ha detectado una relación entre la exposición a herbicidas, pesticidas y algunas sustancias tóxicas como el tabaco, las drogas y el alcohol.
4.     Prácticas de riesgo. El box es considerado un deporte de riesgo asociado al desarrollo del Parkinson.
5.     Factores genéticos. Se ha encontrado mayor riesgo para el desarrollo de la enfermedad entre personas con familiares de primer grado que la padecen.

Factores de protección

Un factor de protección es cualquier rasgo, característica o exposición de un individuo que disminuye su probabilidad de sufrir una enfermedad o lesión.
1.     Dieta saludable. El consumo de frutas y vegetales frescos, granos enteros, productos del mar y aceite de olivo.
2.     Actividad física. (Más de tres veces por semana o 150 minutos a la semana), que permita oxigenar el cerebro.
3.     Consumo de café. Algunos estudios han mostrado que el consumo de café parece ser un factor protector más notorio en el sexo masculino.

 Inicio y etapas de la enfermedad de Parkinson


Al igual que otras enfermedades, el Parkinson progresa y presenta síntomas de manera individualizada. A continuación presentamos algunas de sus manifestaciones y síntomas.
Algunas manifestaciones que se presentan a lo largo del desarrollo de la enfermedad son:
  • Temblor en las manos; empieza generalmente sólo de un lado del cuerpo
  • Temblor aun estando en reposo
  • Rigidez en los movimientos
  • Retardo para iniciar el movimiento voluntario
  • Lentitud involuntaria para realizar movimientos
  • Disminución en el tamaño de la letra
  • Pérdida de movimiento facial
  • Pérdida de equilibrio
  • Arrastre de pies
  • Dificultad para la realización de tareas manuales
  • Dificultad para ingerir alimentos
  • Movimientos anormales de los ojos
  • Parpadeos pobres
Síntomas no motores
  • Aumento de la salivación
  • Cambios en el habla
  • Alteraciones en el sueño
  • Síndrome de pierna inquieta
  • Infecciones urinarias
  • Cambios de humor
  • Lentitud en el pensamiento
  • Pérdida del olfato
Se han definido cinco etapas o estadíos del Parkinson (Hoehn y Yahr). A continuación presentamos una breve descripción de cada una de ellas. Es importante que los cuidadores sepan que no todas las personas presentarán todas ellas y, por otro lado, no todas las personas llegan a los últimos estadíos (algunos estudios señalan que solo el 15%), por lo que los cuidados deberán estar centrados en mantener y prolongar la funcionalidad física, mental y social.
Estadío 1. Síntomas leves, unilaterales (sólo de un lado del cuerpo), síntomas molestos pero no incapacitantes, afectación en la postura y la marcha.
Estadío 2. Síntomas bilatarales, afectación de la marcha, sin transtorno del equilibrio, mínima incapacidad.
Estadío 3. Inestabilidad postural, marcado enlentecimiento de los movimientos corporales, dificultad para levantarse o para comenzar la marcha, síntomas notables, pero el paciente es físicamente independiente.
Estadío 4. Incapacidad grave, puede caminar distancias cortas, presenta rigidez y lentitud, no debe vivir solo.
Estadío 5. Dependencia, caquexia (desnutrición y pérdida de tono muscular), no puede mantenerse en pie o caminar.

Diagnóstico temprano y tratamiento


Esta enfermedad es difícil de diagnosticar de forma temprana, pues en ocasiones los síntomas son poco específicos y no siempre se presentan todas las manifestaciones. No en todos los casos el temblor o la rigidez forman parte de los primeros síntomas.
Recuerda que el diagnóstico de esta enfermedad estará a cargo de un médico especialista, que valorará de forma integral a la persona, pues no existe algún marcador biologico específico en la actualidad que permita detectar la enfermedad.
Para realizar el diagnóstico se requiere:
  • Valoración integral
  • Historia clínica
  • Exploración física
  • Valoración cognitiva
  • Valoración ambiental
  • Valoración social
  • Valoración funcional (AVD, AIVD y AAVD)
  • Exámenes motores
  • Examen neurológico
  • Exámenes de orina y sangre
  • Resonancia magnética
No olvides que…
Para el diagnóstico de Parkinson es importante observar los primeros cinco años de evolución del paciente para descartar otras posibles enfermedades.
Tratamiento
No existe cura para el Parkinson ni un tratamiento único; además, debe ser individualizado, considerando las particularidades que presenta cada persona.
  • Farmacológico
Para recetar un fármaco se deben considerar las manifestaciones clínicas y estilo de vida que presenta la persona y sólo lo puede hacer un especialista.
Existen medicamentos que corrigen el déficit de dopamina en el cerebro y disminuyen la rigidez, se administran en dosis bajas y el médico tratante revisará la posible interacción con otros medicamentos.
  • No farmacológico
Es útil acompañar el tratamiento farmacológico con un programa adecuado de actividad física y frecuentemente apoyo psicológico para la persona, su cuidador y la familia.
  • a) Fisioterapia
  • Programas individualizados considerando las características de las personas
  • Reeducación de la marcha
  • Proporcionar pautas para una mejora del equilibrio y flexibilidad
  • b) Logopedia (mejorar el habla y la deglución)
  • Entrenamiento respiratorio
  • Mejora de la movilidad de labios, lengua, paladar
  • Potenciar la intensidad de la voz
  • Movilizaciones faciales
  • c) Terapia ocupacional
  • Tiene el propósito de mantener la participación de la persona en el desarrollo de actividades cotidianas.
  • Busca estrategias de adaptación cuando las capacidades están disminuidas, para lograr realizar actividades cotidianas.
  • Mediante técnicas propicia que la persona con alguna limitación física o discapacidad mantenga independencia y autonomía.

Sugerencias

 

  • Puedes realizar pequeñas adaptaciones a los espacios físicos, para garantizar seguridad evitando accidentes y caídas.
  • Busca eliminar las barreras arquitectónicas y, si esto no es posible, las puedes adaptar. Por ejemplo, puedes pegar cinta antiderrapante sobre un piso resbaloso, señalizar el camino hacia el baño con cinta fluorescente, instalar barandales, entre otros.
  • Evita el uso de tapetes u objetos que puedan ocasionar tropiezos o caídas.
  • Se debe tener especial cuidado con las mascotas (perros y gatos) y aves de corral, pues pueden ocasionar tropiezos.
  • Permite que la persona que cuidas mantenga su independencia; no hagas por él o por ella cosas que pueda realizar por sí mismo.
  • Busca ayudas técnicas acordes con la condición de las personas. Recuerda que un apoyo innecesario puede convertirse en un problema.
  • Realicen juntos actividades físicas.
FUENTE: ISSSTE.

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